Las siete deficiencias del HVX

J. V. L. CEE / LA VOZ

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La concejala del PSOE de Cee, Margarita Lamela, llevará hoy al pleno una moción para exigirle a la Xunta que actúe

21 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

La concejala del PSOE de Cee, Margarita Lamela, llevará hoy al pleno una moción para exigirle a la Xunta que solucione las siete deficiencias que considera más graves recogidas entre el personal y usuarios del Hospital Virxe da Xunqueira de Cee (HVX). La representante de los trabajadores Ana Lestón corrobora en buena medida esas carencias, mientras que el centro, a través de un portavoz del área sanitaria, señala que nunca comentan «opiniones políticas».

Servicio de reanimación. Lamela dice que el hospital carece de un servicio de reanimación a tiempo completo, por lo que los pacientes que necesitan más de un día en este proceso son derivados a otros centros. Lestón va más allá y cree que lo que verdaderamente necesitan es una UCI 24 horas porque todas las intervenciones «algo complexas van para A Coruña».

Nefrología. Un nefrólogo y cuatro puntos de hemodiálisis no son suficientes para atender a todos los pacientes con estas patologías de la zona.

Cardiología. Es el servicio más demandado a nivel popular e incluso iba en el programa de varios partidos locales, pero continua como otra promesa «nunca materializada», como recuerda Lestón.

Endoscopias y colonoscopias. La escasez de personal provoca esperas de meses.

Material de quirófano. Las mesas de operación son del año 1997, en el que se inauguró el hospital todavía como fundación pública. Acusan el desgaste de los años y su renovación sigue pendiente.

Ginecología. La concejala socialista recalca que el HVX es un referente en la asistencia a partos de baja intervención, por lo que los solicitan pacientes de toda Galicia e incluso de fuera. La implantación de la práctica en otros centros «non pode supoñer unha merma en Cee».

Compras. Desde la existencia del área de gestión integrada, en aras de una supuesta racionalización económica, ciertos servicios dejaron de contratarse a empresas locales que, según dice Lamela, ofrecían buena calidad y precios competitivos. Una dinámica que, según Lestón, se aplica a todo lo demás: «Se non estades contentos, levámolo para A Coruña. É a ameaza constante», dice.