Precios récord para las almejas de Corcubión y 0 euros en Camariñas

Cristina Viu Gomila
Cristina Viu CARBALLO / LA VOZ

CORCUBIÓN

ANA GARCÍA

En Anllóns trabajan para Navidad y en Baldaio están parados desde agosto

16 dic 2023 . Actualizado a las 09:53 h.

Estas Navidades serán muy distintas para las mariscadoras de la Costa da Morte, dependiendo de la concesión en la que trabajen. En todos los bancos han sufrido las consecuencias de las copiosas lluvias del otoño, pero no en todas partes estaban en las mismas condiciones.

En Corcubión han arrancado la campaña de Navidad con precios récord. La especialidad de la zona es la almeja fina, que ha resistido bien el aumento del agua dulce. Las once profesionales que trabajan actualmente en la concesión llegaron a sacar pequeñas cantidades de la talla extra, que llegó a unos extraordinarios 110 euros por kilo. De tamaño grande sacaron algo más y se lo pagaron a 70 euros, en tanto que el mediano, que constituye el grueso del banco de la playa de A Concha, en Cee, llegó a los 46 euros.

Buena parte de los bivalvos que se extraen en la zona que compete a la cofradía de Corcubión están en zona C, por lo que deben pasar una semana depurándose en una batea que la Xunta tiene instalada en mar abierto, cerca de Ferrol. A pesar de eso, los moluscos que salen de esta concesión alcanzan precios muy altos, aunque las cantidades no son muy grandes ya que la agrupación apenas está formada por una docena de personas.

En el lado contrario se encuentran las mariscadoras de Camariñas. Aunque el colectivo es mucho mayor solo están activas unas diez, pero esta Navidad no podrán llevarse nada para casa porque sus bancos están vacíos. La situación es tan desesperada que han pedido ayuda a la Xunta, pero todavía esperan una respuesta. Las que sí les echaron una mano fueron las profesionales de la desembocadura del Anllóns. La pasada primavera les ofrecieron algo de cría de berberecho, una especie que está desaparecida desde hace tres años. La plantaron y empezó a crecer bien, pero terminó muriendo.

El berberecho es precisamente la especie que más ha sufrido las consecuencias de las intensas precipitaciones de los meses de octubre y noviembre, pero no la única. En Corcubión se quedaron sin almeja japónica y tampoco la hay en Camariñas, por lo que la especie está desaparecida de la Costa da Morte y es difícil que se recupere.

En las orillas de Cabana y Ponteceso se mantiene la actividad para las 30 mariscadoras de la agrupación, pero también sufrieron pérdida de moluscos en algunas áreas, aunque confían en llegar hasta fin de año sacando todo el cupo. Mantienen un precio de 15 euros, que es el mismo que tenían en agosto. Casi el doble consiguieron en Corcubión ese mismo mes, aunque la cantidad era mucho menor.

Tampoco ha salido bien parada al almeja babosa, otra especie que tampoco es habitual en la zona y que únicamente se podría encontrar hasta el momento en la concesión corcubionesa. Ayer confirmaron las mariscadoras que el banco que había tampoco fue capaz de sobrevivir al incremento de agua dulce.

En Baldaio, donde hay ocho mariscadores con carné, tampoco harán campaña de Navidad, pero lo peor es que llevan desde agosto sin poder trabajar. En este caso, el motivo también fue el exceso de agua dulce, pero no por las precipitaciones sino por el cierre del canal que conecta la laguna con el mar. Como en el caso de Corcubión, el marisqueo se había recuperado en Carballo, después de años sin poder sacar prácticamente nada, aunque las labores de mantenimiento nunca se detuvieron. Es lo que pretenden hacer también en Camariñas para que la actividad no desaparezca completamente.

La reserva de cría de berberecho que había en O Ézaro desapareció por las precipitaciones 

La agrupación de Corcubión también ha sufrido una importante pérdida este otoño. El colectivo tiene una zona de cría de berberecho en O Ézaro que ha desaparecido por completo. Se trataba de un área de reserva en la que se guardaba el molusco a la espera de ir trasplantándolo a las playas, que es donde crecía hasta alcanzar la talla comercial.

La cosas se van a complicar bastante para el colectivo porque en la concesión ya no encontraron berberecho para vender. De hecho tenían programadas dos jornadas de extracción de cara a la Navidad y decidieron anularlas por falta de recurso. Con la desaparición de la reserva de O Ézaro es muy probable que este verano tampoco puedan extraer berberecho, que llegó a pagarse a más de 30 euros y era uno de los principales recursos. «Nós non temos tanto como en Noia, polo que a cantidade perdida é máis pequena, pero é bastante para a nosa zona», aseguró una de las mariscadoras de la agrupación.