Manuel Mira Amado y Matilde Turnes Rieiro celebraron ayer 66 años de casados. Lo hicieron en la iglesia del Pilar de Santiago un día de San Vicenzo de 1943. Un buen día, por tanto. Tan bueno, que esa misma fecha, aunque mucho después, fue la elegida por dos de sus hijos para contraer matrimonio. Y los suegros (él falleció, ella no) de uno de esos vástagos lo hicieron, pásmense, otro 22 de enero, tres años más tarde que Matilde y Manuel. Así que algo debe de tener el 22 de enero para el amor. O para el libro de familia.
Pero es mejor ir por partes. Celebrar el 66 aniversario de una boda no es nada habitual. Pero menos lo es que a esa cifra haya que añadir diez años más de noviazgo. Total: 76 años juntos, aunque la primera década, al modo de entonces, las relaciones esporádicas y lo de cogerse la mano y sin pasarse. Pero son 76 años. Desde 1933, ambos destinos van unidos. Un caso singular en la comarca, que ronda el de Daniel y Esperanza de San Adrián de Zas, que llevan 73 primaveras casados.
Manuel, conocido empresario, patriarca de una estirpe de emprendedores y natural de A Piroga, une otra cualidad: es uno de los varones más viejos de la Costa da Morte, si no el que más. Tiene 102 años y en mayo llegará a los 103. Su esposa, nacida en Santa Comba, tiene 93, pero anda algo peor de salud, cosas de la vida.
Manuel está más fuerte, y eso que pasó once veces por el quirófano. Su mujer, siempre con él. En este tiempo solo se separaron un mes escaso cuando él tuvo que desplazarse a América, en 1955, por una cuestión familiar. Nada más.
Ayer, como cada día, pasaron la jornada juntos. Era un día especial, pero no hicieron nada fuera de lo común. Recibieron, naturalmente, la visita de los hijos, excepto uno, Manuel , al que le fue imposible. Estaban Matilde , Mari Carmen , José , Ramón , Esther y Jesús . Mari Carmen y José son los que ayer también celebraron su aniversario de bodas. En ambos casos, 37 años. Ella, con Eugenio , y él, con Merche . Lo curioso (bueno, curiosidades son todas: una más) es que ninguno de estos descendientes se llame Vicente . Pero, claro, ya sería demasiado para celebrar. Los santos, mejor repartirlos.
Para acabar, no sé si Neruda o Sabina ... Venga, Sabina: « Que todas las noches sean noches de boda/ que todas las lunas sean lunas de miel ». Más memoria. Pero de otro calado. O no. Bueno, como ustedes quieran. Esta semana se reunió por primera vez la comisión de expertos llamados por el Ayuntamiento de A Coruña para aplicar la ley de memoria histórica en la ciudad. Parece que el tema nos queda lejos, ¿no es cierto? Pues no es. Echando un vistazo a los integrantes, tenemos en ella a personas muy vinculadas con la zona. Sin ir más lejos, el escritor corcubionés Luis Lamela . Pero también Ana Romero Masiá , profesora de historia, ex excavadora del dolmen de Dombate, esposa del malpicán (y subdelegado del Gobierno) José Manuel Pose Mesura , y madre de Ana Pose, profesora en el CRA Os Remuíños y casada con Martín Martínez, técnico municipal del Concello de Cabana. Y también Manuel Monge , que es presidente de la Asociación de Recuperación de Memoria Histórica y a quien muchos recordarán como profesor en el colegio de Coristanco. Y, ya puestos, hasta José Alfeirán , historiador, cuyas raíces familiares, lo habrán adivinado, son de Malpica, aunque ahora ya no tiene vínculo con el municipio. El propio Alfeirán y Lamela van a ser los ponentes, además. Visto lo cual, creo que la pregunta pertinente sería: ¿Hay algún miembro en esta comisión de expertos que no esté relacionado con la Costa da Morte? Los hay, los hay, pero, ojo, no muchos.