La estructura de madera que previene que el paseo se llene de arena está llena de garabatos
12 jul 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Pintarrajear el paseo fluvial de Cereixo, que se renovó hace pocos meses con una inversión de 200.000 euros, fue la última gran diversión de los vándalos de la Costa da Morte, pero no la única. Prácticamente ningún concello se libra de tener que lidiar con este tipo de conductas incívicas, que no hacen sino consumir fondos públicos en reparaciones y limpiezas innecesarias.
Robos de cobre, destrozos en el mobiliario urbano o hurtos en edificios públicos son algunas de las gamberradas más comunes, así como las pintadas y graffitis, que proliferan en todo tipo de espacios. La contención de madera colocada en el paseo marítimo de Laxe, justo junto a la Praza dos Voluntarios, está plagada de dibujos, tachones, garabatos e incluso frases motivacionales que algún filósofo plasmó sobre el muro en lugar de usar su erudición con otros fines. «Lo único imposible es aquello que no intentas». Inspirador, desde luego, pero fuera de lugar.
El alcalde laxense, José Luís Pérez Añón, indicó que ese espacio, colocado para evitar que la arena de la playa invada el paseo, es de Costas, y que en todo caso no es el único punto en el que han sufrido este tipo de acciones vandálicas, ya que han detectado pintadas también en el polideportivo o incluso en portales particulares.
Paralelamente, en Cereixo (Vimianzo), continúan con los trabajos de limpieza tras los destrozos hechos hace unos días por los vándalos, que pintaron sobre la madera del paseo y sobre contenedores, metacrilato, piedra... Desde el Concello todavía no tienen claro si podrán salvar toda la madera y continúan investigando la autoría de los hechos.