La cantera del Calasancio ha sido siempre una fuente inagotable de grandes porteros. En su día pasaron por el club estudiantil futbolistas de la talla de Domínguez, Xabier y Docobo, que triunfaron en el CD Lugo, CD Lalín y Deportivo, respectivamente.
Uno de los últimos guardametas estudiantiles que dio el salto a un grande del fútbol español fue Sergio Cabanelas, que actualmente compite en el Real Madrid, al que siguió Álex López, que fichó por el Deportivo.
Actualmente, uno de los porteros con más proyección es Adrián García, que compite en el conjunto cadete que dirige Manu. Aunque admite que le costó empezar, la joven promesa local reconoce que gracias a la aportación de sus entrenadores, hoy defiende su puesto con garantías.
«Estoy muy contento, porque con el paso de los años he ido mejorando bastante, porque al principio ni sabía los principios básicos. El trabajo de todos mis entrenadores dio sus frutos y hoy atravieso un buen momento», comentó García.
La mayoría de sus entrenadores destacan entre sus cualidades su buena colocación, su efectividad en las salidas de uno contra uno y su templanza. «Lo que necesito mejorar son los saques», señaló.
El pasado fin de semana, la actuación de Adrián contribuyó de manera decisiva al empate cosechado por el Calasancio ante el Celta, un resultado que mantiene al equipo en la zona noble de la liga gallega.
«Hicimos un buen partido e incluso merecimos ganar. Al principio de temporada no nos podíamos imaginar que estaríamos luchando en la zona alta de la tabla. Ahora mismo, y tal y como estamos jugando, podemos aspirar al ascenso de categoría», indicó.
El equipo cadete del Calasancio suma 31 puntos y es cuarto clasificado. Este domingo los estudiantiles se verán las caras a las doce y cuarto del mediodía con el Redondela a domicilio.
Adrián García empezó a jugar en el Calasancio a los cuatro años. En su trayectoria como futbolista tuvo a los siguientes entrenadores: Míchel, Julio Corral, Lagoa y Pichi. Actualmente, su técnico es Manu.
Largo recorrido
Cumple su segundo año de cadete y todavía no quiere plantearse el futuro. «Ahora mismo tengo un largo recorrido como futbolista del Calasancio, club en el que me tratan muy bien, ya que además me han brindado la oportunidad de entrenar a los porteros. Cuando acabe mi etapa de juvenil será el momento de hablar de futuro», concluyó el joven guardameta del Calasancio, que también agradeció al entrenador monfortino, Nacho, el gran trabajo que hizo con él.
El equipo infantil del Calasancio disputará a partir del próximo fin de semana la liguilla por la permanencia. Los futbolistas de Míchel se estrenarán a domicilio en tierras pontevedresas ante el Redondela. En total, los estudiantiles afrontarán dieciocho jornadas con el objetivo de eludir una de las dos últimas plazas de descenso.
Tanto técnicos como directivos están convencidos que el equipo que prepara el soberino no tendrá ninguna dificultad por mantenerse. Los rivales del Calasancio en este play off son los siguientes: Ponte, Ribeiro, Barbadás, Arenteiro, Sárdoma, Alerta Traviesas y CD Ourense.
Este fin de semana, el equipo juvenil medirá sus fuerzas a domicilio ante el Bergantiños. Los futbolistas del conjunto estudiantil encaran este encuentro ante los coruñeses muy motivados, sobre todo después de la sufrida victoria que consiguieron el pasado fin de semana ante el Arousa.
El preparador ourensano Marquitos espera poder contar para el partido con todos sus efectivos.