Nostalgia en el presente

Miguel García
Miguel García LUGO / LA VOZ

CDLUGO

MANUEL GUEDE

05 mar 2026 . Actualizado a las 21:16 h.

Todos tenemos un pasado y ese pasado está fundamentado en momentos. Con el tiempo nos olvidamos de muchas cosas, lógico, nuestro cerebro y más cuando se van cumpliendo años no es capaz de retener todo, sin embargo, hay instantes que a poco que rasques aparecen de forma mágica.

Uno de esos momentos lo viví en el estadio que el CD Lugo visita este sábado. El Heliodoro Rodríguez López, un 17 de abril de 1983 fue testigo de mi debut en el fútbol profesional. Así que Tenerife, el club y su estadio forman parte de mi vida personal y profesional. Siguiendo con este célebre club, lo preside desde apenas un año Felipe Miñambres, con el que coincidí en el Sporting de Gijón.

Y continuando con los lazos asombrosos que nos concede el fútbol, Felipe es natural de Astorga donde en esa insigne ciudad, firmé mi primer contrato con el CD Lugo. Por cierto, capital de la maragatería y muy cerca de un espacio mágico para mí, donde están mis raíces familiares. En ese momento firmé un contrato a medio plazo, ni mucho, ni poco, dos años.

Lo que desconocía en ese instante es que dicho acuerdo se iba a prolongar y que además lo suscribiría no solo con el club, también con Lugo y su gente de manera indefinida.

Así que el partido del sábado me lleva a destinos y momentos únicos en mi vida. Mi agradecimiento al fútbol que me hizo debutar en esa isla, que me permitió crecer en unas instalaciones modélicas como la escuela de fútbol de Mareo, que me dio la posibilidad de compartir vestuario con magníficos compañeros como Felipe y que finalmente me llevó a una ciudad, a una provincia, que ya es mi casa.

Conocí a Felipe o mejor dicho lo padecí en un enfrentamiento siendo él jugador del Zamora, después tuve la oportunidad de disfrutarlo como compañero y como excelente jugador, y en la distancia admiré con gran emoción su ejemplar trayectoria. Jugador profesional, internacional y mundialista.

Entrenador, director deportivo y ahora presidente. Su vinculación al fútbol es total, además en los tres escenarios emblemáticos de este fantástico deporte, el césped, el banquillo y el despacho.

El sábado en el Heliodoro Rodríguez López, mi estadio por un día, se cruzan la nostalgia y el presente. El sueño de un adolescente por ser futbolista y la disputa en buena lid por cambiar de categoría de dos equipos al alza. Ojalá lo consigan ambos. Siempre le deseo lo mejor a los amigos, siempre quiero lo máximo para el CD Lugo.