?l concejal nacionalista Orlando Álvarez ya había afirmado hace varios meses que en algunas zonas de O Courel se detectan síntomas similares a los de la lluvia ácida, que a su parecer pueden deberse al arrastre de partículas contaminantes por el agua de lluvia. «Cando chove despois de ter pasado moito tempo sen chover, como sucedeu no pasado agosto, nótase que as follas dos castiñeiros e doutras árbores se poñen amarelas antes de tempo e ás veces sucede que as follas caen cando todavía están verdes», reitera. El edil dice además que en algunos sembrados de la zona también se perciben en ocasiones fenómenos de este tipo. El alcalde de O Courel admite que algunos vecinos hacen a veces comentarios sobre la supuesta «suciedad» del agua de lluvia. «Hai quen di que cando chove, sobre todo despois dun período de seca, a chuvia deixa un pouco manchada a carrocería dos coches», señala. No obstante, no considera que estos rumores sean muy significativos. El botánico y catedrático universitario Javier Guitián Rivera, responsable de la futura estación biológica de Seoane do Courel, dice no haber notado alteraciones de la vegetación en los estudios de campo que realiza periódicamente en la zona. «En las áreas donde trabajamos con más frecuencia, la de la Devesa da Rogueira y sus alrededores, no hemos visto en la vegetación silvestre ninguna anomalía que pudiera atribuirse a la lluvia ácida o a la contaminación», explica. No obstante, no descarta que puedan darse esporádicamente tales fenómenos en determinadas zonas de la sierra. «He oído decir que a veces se han notado problemas de este clase en algunas huertas y otros lugares, pero no he podido comprobarlo personalmente. De todas maneras, en caso de haberlos, supongo que serán bastante difíciles de percibir», agrega Guitián.