Matemáticas para jugar

R. Domínguez A CORUÑA / LA VOZ

CIENCIA

Quince centros mostraron la cara más entretenida de las ciencias exactas

22 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hay un chaval que no llega al metro y medio y apenas necesita mirar el cubo de Rubik para hacerlo en segundos. Hay otros números, y no son los romanos, que parecen símbolos. Hay pajaritas, barcos, gorros, estrellas, grullas, mariposas de papel que tienen bastante que ver con la geometría y la trigonometría. Antes de Pitágoras, los egipcios ya utilizan su teorema para construir las pirámides, el mismo que Galileo Galilei aplicó para medir ¡¡las montañas lunares!! Todo eso, y mucho más, se descubrió ayer en Palexco, donde se celebró la quinta Feira Matemática.

«Tenemos números chinos, rusos, egipcios.... es más difícil multiplicar», explicaba Yulia, de 1.º de la ESO del colegio Santa María del Mar mientras los de 3.º de primaria convertían en mariposas un rectángulo. «Yo me rindo, no soy capaz», se oía a una adolescente ante un sudoku, muy cerca de donde una gran mariola matemática entretenía a otro grupo y Barja, el rector de la UDC y catedrático de Álgebra, charlaba con alumnos del instituto de Monelos.

Organizada por la Asociación Galega de Profesores de Educación Matemática, la reunión pretende no solo recordar el nacimiento, en mayo de 1900, del matemático catalán Pedro Puig Adam, autor de obras fundamentales en ingeniería y figura clave en la renovación de la enseñanza de las matemáticas en España, sino, y sobre todo, acercar una asignatura hueso al día a día, a las cosas que nos rodean, los descubrimientos que nos asombran o los aparatos de uso cotidiano, del móvil al ordenador, que no existirían sin la matemática.

Bajo el título As matemáticas da química, la feria gozó este año de más espacio en Palexco, un escaparate en el que una quincena de centros educativos, desde colegios a institutos y la universidad, expusieron las mil posibilidades lúdicas que ofrece la materia: puzzles, aplicaciones informáticas, juegos, cálculo de probabilidades, construcción de poliedros...

Con moneda propia

Para animar la participación, todos los que se atrevían a intentar cualquiera de los retos recibían a cambio un agapemo, la moneda oficial de la feria, intercambiable por premios, desde pegatinas a libretas o USB.

«As matemáticas non só serven para levar as contas, serven para entender o mundo»

José María Barja