
La patronal conservera ha modificado sus estatutos para reflejar su evolución hacia el campo científico, su peso como lobi técnico y su diversificación hacia otros sectores
01 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Antes de ser la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas, Anfaco era la Unión de Fabricantes a secas. Una alianza que en 1904 nació «para fomentar el desarrollo industrial ligado al mar». Y ese continúa siendo su objetivo, pero su actividad no es, ni por asomo, la de entonces. Ni siquiera la que desarrollaba cuando se cambió el nombre a Anfaco. Con la posterior incorporación del «apellido» Cecopesca (Centro Tecnológico de la Pesca), la patronal ya quiso dejar patente su carácter técnico e investigador. Y ahora que ha trascendido de la conserva para amparar otras ramas de la cadena mar-industria y que ha desarrollado una importante actividad científica y de laboratorio, hasta el punto de ser «uno de los principales centros tecnológicos de Europa especializados en la bioeconomía del mar», la entidad ha decidido modificar su nombre y cambiarse de apellido: Anfaco-Cytma. Que viene a ser Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas y Productos Transformados de Pescados y Mariscos?Centro Nacional de Conocimiento y Tecnología para la Industria Marina, Acuícola y Alimentaria.
Lo ha hecho a través de una modificación de sus estatutos que, manteniendo «el objetivo fundacional intacto», adapta la asociación «a la realidad industrial de las nuevas técnicas de conservación para impulsar el valor añadido» y consolidarse «como un lobi técnico e industrial con retos comunes», apunta en un comunicado. De esta manera, como explica Roberto Alonso, «seguiremos trabajando con la misma vocación de servicio para la conserva, pero permitiendo que las industrias de preparaciones y transformados puedan involucrarse de forma más activa».

La renovación fundacional, que arrancó el 16 de mayo, responde al «crecimiento experimentado en los últimos años» por la entidad, que integra ya a más de 250 empresas, pero no solo de la conserva, sino de toda la cadena de valor de los productos del mar e industrias conexas. Esa constelación de compañías suma una facturación que supera los 14.000 millones de euros anuales que generan más de 26.300 empleos directos en España, asegura Anfaco, que añade que agrupa a una media del 70 % del total nacional de transformados, con categorías como conservas, surimi, ahumados, salazones o aceites y harinas, que superan el 85 % del total nacional.
La simbiosis de empresa y conocimiento en que se ha convertido Anfaco, con más de 100 profesionales altamente cualificados y 7.000 metros cuadrados dedicados a laboratorios, investigación, calidad, formación y asistencia técnica. Así, en cifras, en el último decenio, la entidad «ha movilizado más de 300 proyectos de investigación y realizado más de 1,3 millones de análisis, promoviendo la participación y consolidando la innovación y competitividad en el sector».
Trabajos por delante
En esta nueva etapa, Anfaco-Cytma avanza en el desarrollo de nuevos piensos para acuicultura, en soluciones de valorización de subproductos o efluentes, investiga nuevas aplicaciones de nutrición y trabaja en digitalización y visión hiperespectral. Al mismo tiempo, ha emprendido estudios para avalar la seguridad alimentaria de los pescados y mariscos congelados a -15° centígrados en lugar de los -18° que exige ahora la normativa. Esto significaría, dice la patronal, un «cambio disruptivo en la cadena de frío actual», que permitiría ahorrar costes a los empresarios y evitar la emisión de millones de toneladas de CO2, garantizando a la vez la seguridad alimentaria tanto en las fábricas como de los consumidores.