«No nacimos para dar espectáculo»: se despide el director que ayudó a convertir el Aquarium de A Coruña en un referente en educación ambiental

Mila Méndez Otero
mila méndez A CORUÑA / LA VOZ

CIENCIA

El biólogo Fran Armesto se retira este verano después de una vida dedicada a la divulgación científica en los museos de la ciudad: «Claro que echo de menos a Gastón, pero el espacio mantiene su fuerza»

27 jul 2026 . Actualizado a las 10:14 h.

«Las musolas son animales de una enorme elegancia», dice Francisco Armesto (A Coruña, 1961). El acceso a su despacho está precedido de pequeños acuarios de peces. Ya dentro, desde el ventanal, un ancla del Mar Egeo le recuerda el origen del espacio que gestiona. «El Aquarium nació como respuesta al desastre ecológico del petrolero», precisa. Construido en zona de salpicaduras, la fuerza del oleaje penetra en el espíritu del oceanario que dirige desde hace seis años y del que se despide este verano. Después de 40 años de vida laboral en los museos científicos, le toca ser visitante, jubilarse. Conocer el Exploratorium de San Francisco es un sueño pendiente.

—¿Los echará de menos, a los animales del oceanario?

—Soy biólogo, siempre me han gustado los animales. Cuando convives tantos años con ellos, es imposible no establecer vínculos.

—Siempre ha preferido optar por un perfil discreto, pero en su haber están exposiciones que suman decenios de vida, como el Juego de neuronas, de la Domus.

—La Domus fue el primer museo que dirigí. Fue una etapa muy bonita porque estuve implicado, con personas como Moncho Núñez, en su creación. Fueron meses de mucho trabajo, cuando todavía empezaba el correo electrónico y llegaban por fax los textos y planos de las exposiciones para revisar y corregir.

—Y antes de dirigir el Aquarium, tras la muerte de Paco Franco, también pasó por la Casa das Ciencias.

—La llamábamos «la bombonera», por ese aspecto tan atractivo que tiene ya desde fuera. Empecé en 1986, dando sesiones de planetario a grupos escolares. Allí me formé y aprendí. En esta esquina, en esta ciudad de no tantos habitantes, creamos el primer museo científico público de España. Fuimos pioneros en introducir la museología interactiva y en apostar por la divulgación científica desde una Administración pública. Me parece algo absolutamente excepcional. Es extraordinario que una ciudad como A Coruña cuente con tres museos científicos de primer nivel. En el caso del Aquarium, posiblemente el museo con más visitantes al año en Galicia. Estos espacios prestan un servicio a buena parte del noroeste peninsular.

armest.«Es pronto para saber si la ausencia de Gastón tendrá alguna repercusión en las visitas. Personalmente creo que no, porque el Aquarium tiene suficientes atractivos para seguir despertando el interés del público. Ahora bien, Gastón era uno de nuestros habitantes más ilustres. Llevaba muchos años con nosotros y formó parte de la infancia de muchísimas personas», cuenta Armesto, desde la sala Nautilus.
«Es pronto para saber si la ausencia de Gastón tendrá alguna repercusión en las visitas. Personalmente creo que no, porque el Aquarium tiene suficientes atractivos para seguir despertando el interés del público. Ahora bien, Gastón era uno de nuestros habitantes más ilustres. Llevaba muchos años con nosotros y formó parte de la infancia de muchísimas personas», cuenta Armesto, desde la sala Nautilus. CESAR QUIAN

—¿Tiene un museo favorito?

—Eso es como pedirle a un padre que elija. Cada uno de los tres tiene un encanto especial.

—Aquí tuvo un reto y un aliciente: trabajar con seres vivos. ¿Le duelen las críticas de los que cuestionan su bienestar?

—Estoy convencido de que todos los animales que viven aquí están muy por debajo de cualquier umbral de sufrimiento que pudiera medirse. Viven en unas condiciones excelentes. Por ejemplo, si uno revisa las recomendaciones de las asociaciones europeas para el mantenimiento de focas en cautividad, comprobará que superamos ampliamente los requisitos. Cuando alguien me pregunta si los animales son felices en un acuario, suelo responder con otra pregunta: ¿Somos felices las personas viviendo como vivimos? Los seres humanos llevamos una vida completamente artificial. Nuestra existencia se desarrolla en condiciones muy alejadas de las que marcaría la naturaleza, nuestra biología.

—Es una buena respuesta.

—Todas las especies que hay aquí cumplen una función educativa. Nosotros mismos estamos aprendiendo. Este año conseguimos criar y sacar adelante pintos. En el caso de la musola pinta, participamos en un programa europeo de reproducción coordinada entre acuarios con el objetivo de mantener poblaciones de reserva, por si algún día esta especie llega a encontrarse amenazada.

armesto.La sala Maremagnum es, junto a la sala Nautilus y el tanque de las focas, uno de los atractivos del museo científico interactivo que abrió sus puertas en 1999 y que, hasta este verano, dirige Francisco Armesto. «No creo que el protagonista sea una especie concreta. Lo que hace especial al Aquarium es el conjunto, que no solo habla de peces»
La sala Maremagnum es, junto a la sala Nautilus y el tanque de las focas, uno de los atractivos del museo científico interactivo que abrió sus puertas en 1999 y que, hasta este verano, dirige Francisco Armesto. «No creo que el protagonista sea una especie concreta. Lo que hace especial al Aquarium es el conjunto, que no solo habla de peces» CESAR QUIAN

—¿Es por esto que nunca tuvieron, por ejemplo, delfines?

—Los delfines necesitan instalaciones mucho mayores que las que podemos ofrecer. Nuestro objetivo no es tener animales por tenerlos ni ofrecer un espectáculo. Nuestro objetivo es educar. Una anémona, una cigala o un mejillón pueden despertar interés cuando conoces su historia o descubres cómo viven. Los miras de otra manera y valoras mucho más la biodiversidad.

—Gastón no pudo llegar a su despedida. ¿Bajaron las visitas?

Gastón era uno de nuestros habitantes más ilustres. Llevaba aquí 20 años. Es pronto para saber si su ausencia tendrá alguna repercusión. Personalmente, creo que no, porque el Aquarium tiene suficientes atractivos para seguir despertando interés. Una de sus grandes fortalezas es que no solo habla de peces, sino del mar en un sentido amplio. Cuando bajo a la sala Nautilus ya sé que Gastón no va a estar, pero sigo disfrutando igual del espectáculo del oceanario. Lo echo de menos, claro, pero el espacio mantiene toda su fuerza.

armesto.Francisco Armesto, director técnico del Aquarium Finisterrae, se despide este verano tras 40 años vinculado a los museos científicos de A Coruña. Estuvo en la creación de la Casa das Ciencias y en la de la Domus. Estos días le tocó despedir a Gastón
Francisco Armesto, director técnico del Aquarium Finisterrae, se despide este verano tras 40 años vinculado a los museos científicos de A Coruña. Estuvo en la creación de la Casa das Ciencias y en la de la Domus. Estos días le tocó despedir a Gastón CESAR QUIAN

—¿Hay tiburón toro a la vista?

—Estamos trabajando para incorporar un nuevo tiburón toro, o incluso una pareja, pero estos proyectos requieren mucho tiempo. La incorporación del ejemplar más joven de las 10 focas que tenemos, Jinzi, empezó a prepararse hace cuatro años.

—¿Lo más bonito ha sido despertar vocaciones científicas?

—Una de las cosas más bonitas de este trabajo es comprobar que el Aquarium deja huella en muchas personas.