El fiscal pide para el imputado cuatro años de cárcel por participar en un atraco a una sucursal de Betanzos ¡Le puede pasar a cualquiera! Lo dice J.B.F., un hombre varias veces acusado y siempre absuelto por atracar bancos. La culpa la tiene su terrible parecido con un avezado ladrón. Al parecer, son igualitos. ¡Como una patilla a la otra! Y es que ese «doble» que le ha salido lo trae de cabeza. Por su culpa, dice, pasó siete meses en la cárcel. «Quien roba es el otro, no yo», añade. Esta vez tuvo que desmentir que haya atracado una sucursal en Betanzos en febrero del año pasado. Si no lo logra, pasará cuatro años entre rejas.
09 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Dos jóvenes con los rostros cubiertos con pasamontañas asaltaron el 14 de febrero del pasado año la sucursal del Banco Popular de Betanzos. El reloj marcaba la una de la tarde cuando los atracadores, armados con cuchillo y pistola, entraron en la entidad. En dos minutos, se hicieron con un botín de 367.000 pesetas y la billetera del director. Una hora más tarde, dos jóvenes eran detenidos. Se trata de J.C.C. y J.M.J. No llevaban encima el dinero sustraído, tampoco los pasamontañas ni las armas utilizadas. Sólo un billete de la lotería primitiva. El director del banco lo reconoció como suyo: «Siempre apuesto los mismos números y además tenía apuntado en el reverso el número de teléfono de un compañero». Pero, ¿cuál es la conexión de estos acusados con J.B.F.? El fiscal dice que éste último era su compinche, la persona que los esperaba con un coche. J.B.F. tiene 47 años y dice padecer una maldición, la de parecerse físicamente a un experto ladrón de bancos que actúa por toda España. Por eso tuvo que sentarse varias veces en el banquillo de los acusados. Siempre ha salido absuelto. Incluso ha recibido una indemnización de la administración por un error judicial que le privó de libertad durante siete meses. Esta vez tiene en su contra el testimonio del trabajador de una gasolinera próxima al lugar de los hechos. Reconoció su cara entre una de tantas fotografías de ladrones. Además, J.B.F. y los detenidos son amigos y viajaban juntos en aquellas fechas. Llegó el día 14 de febrero. «Los tres estábamos en Asturias. Me desperté, y mis dos compañeros ya se habían ido. No sabía a donde», recuerda J.B.F. Los tres se declaran inocentes. Pero el fiscal pide una pena de cuatro años para J.B.F. y cinco para los otros dos.