DIEGO OLVEIRA AL DÍA Sesenta niños participaron en el concurso de «Investigadores marinos» organizado por el acuario
02 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Las nécoras, las minchas, los escachos, los lorchos y los centollos rivalizaron ayer en el Aquarium Finisterrae. Ganaron las nécoras. Eran doce y se llevaron como premio un diente de tiburón por cabeza. Entre otros retos, supieron averiguar el nombre científico de todos los caballitos de mar que hay en el acuario. ¿Cómo saben eso las nécoras? Pues porque son personas (en este caso). El nombre de ese crustáceo fue el elegido por la pandilla de niños que ganó el primer concurso Investigadores marinos. Picaron sesenta críos de entre 4 y 14 años en el didáctico anzuelo lanzado por el acuario, que organizará esta actividad todos los sábados del curso escolar. En función de la edad, fueron divididos en cinco grupos, cada uno de los cuales fue acompañado por un monitor del museo. Los benjamines (4 y 5 años) formaron Las minchas. El nivel de dificultad de las pruebas varió en función de las edades. Duras fueron las que se les plantearon a Las nécoras. Además de averiguar el nombre científico de los caballitos de mar del recinto, demostraron que saben distinguir entre vertebrados e invertebrados y supieron explicar por qué la arena de las playas varía de una a otra. Todas las respuestas estaban en el acuario. Y ellos las encontraron. Hora y media tardaron los ganadores en resolver los tres retos. Al final, los participantes se reunieron en la cantina del museo para tomar un chocolate con churros. De paso, les contaron la historia de este alimento, tan rica como su sabor.