La constructora de Económicas tendrá que revisar todos los techos

S. Basterrechea A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

Meilán califica de «bastante sorprendente» el desplome de dos placas en un aula del centro Las cubiertas de la nueva facultad se examinarán durante las vacaciones de Navidad

12 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

La empresa constructora encargada de las obras de Económicas tendrá que revisar todos los techos de la nueva facultad, inaugurada hace un mes en Elviña. El Rectorado, a través del Servicio de Obras, solicitará a ACS que examine las cubiertas del centro, además de otros elementos de la estructura, para evitar incidentes como el ocurrido el pasado viernes, cuando cedieron y se desprendieron dos placas del falso techo de una de las aulas de la planta baja tras una reparación de la instalación eléctrica. El rector, José Luis Meilán Gil, calificó ayer de «bastante sorprendente» el desplome de ambas estructuras, realizadas en viruta y cemento, que no causaron daños personales al estar vacía la clase en el momento de la caída. «Yo no soy experto ni técnico, pero la empresa constructora, que es la responsable, tendrá que hacer una revisión por si hay alguna otra cosa que arreglar», señaló. El examen de los techos de las aulas de Económicas tendrá que realizarse fuera del período lectivo para evitar interferir en el ritmo habitual de clases en la facultad. El Servicio de Obras aseguró ayer que pedirán a ACS que los técnicos comiencen la evaluación y el control de los falsos techos durante las vacaciones de Navidad. Reparación La reparación de la falsa cubierta terminó ayer con la instalación de dos nuevas placas. Los estudiantes de primer curso de Empresariales, que el lunes tuvieron que ser trasladados al salón de actos para recibir clase, volverán hoy al aula, cerrada desde el viernes. El desplome de parte del techo levantó de nuevo la polémica entre los usuarios de la facultad, diseñada por el arquitecto Manuel Gallego Jorreto. Aunque el Rectorado descartó cualquier deficiencia estructural como causa del desprendimiento, los representantes de alumnos creen que el incidente se debe a la rápida inauguración del edificio, que costó más de ocho millones de euros y alberga a 4.500 personas. Desde su apertura, los estudiantes han denunciado hasta 29 problemas distintos en el centro, como aulas insuficientes, pequeñas y mal ventiladas, falta de señalización y de aparcamiento. Aunque algunas deficiencias ya han sido subsanadas, la dotación de mobiliario y el comedor tendrán que esperar al presupuesto del 2003.