Sólo fallaron los aseos

Ana Rodríguez A CORUÑA

A CORUÑA

CÉSAR QUIAN

En directo | Abarrote en el paseo de San Pedro

25 jul 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

?or el nuevo tramo del paseo marítimo que nace en la ladera del monte de San Pedro y concluye, por ahora, en O Portiño, paseó ayer el inconformista: «A mí me gustaba como antes, naturaleza pura». Y el pesimista: «Esa escultura -señalando Sirenas , de Manuel Buciños- tiene los días contados. Tiene el tamaño exacto para meterla en un maletero y robarla». Y la satisfecha: «Es bueno que abran la línea de costa a la población. Yo por el camino antiguo no podía venir porque me cuesta andar sobre tierra». Y el deportista: «Menos mal que se acordaron de nosotros y dejaron el carril bici bien señalizado». Y la naturista: «Seguro que allí abajo se puede tomar el sol desnuda sin problemas». A pesar del sofocante calor de la jornada, se cuentan por cientos los coruñeses y turistas que ayer se acercaron a estrenar la nueva ruta. Pocos lo iniciaron sin pararse a contemplar el Pulpo de Javier Padín Martínez que abre el conjunto escultórico de la ruta y pocos lo completaron sin referirse a los adoquines elegidos para el suelo. «Como todo, tiene su parte buena y su parte mala. Los coches van despacio, pero hacen demasiado ruido y no dejan escuchar el mar», le explicaba un caminante a su esposa. Hubo una pregunta que quedó en el aire. ¿Por qué no estaban abiertos los aseos públicos al final de la ruta?