Crónica | La centenaria de Betanzos cumple 104
20 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?etra obligó al Ayuntamiento de Betanzos a renovar, con un Santiago Apóstol de Sargadelos, el lote de regalos que marca todo protocolo. Y es que ella ya los tiene todos porque, desde que cumplió los 100, recibe cada 20 de enero la visita del alcalde Manuel Lagares. Aunque ella insiste en que nació el 17 de enero, su DNI dice que fue el 20. Por eso, ayer tocó celebración. Y van 104. Junto a sus hijos, la vecina más longeva de Betanzos aguardaba la visita. Sabía que, como cada año, el alcalde le llevaría bombones, su postre preferido. En comida también están claros sus gustos: empanada, caldo y callos. Y, en bebida, no duda: «o viño». Se anima Petra a hablar de sus preferencias y cuenta que cada mañana desayuna café con leche y que, de merienda, le gustan los quesitos. También los churros, aunque hace ya algunos años que abandonó esta costumbre de tomarlos con su hija en Sada. Habla de años y cuenta que, hasta los 98, trabajó en su huerta. Y que, si no llega a ser por una lesión de tobillo que arrastra, saldría mucho más a la calle. Aún así, lo hace casi a diario. «Máis no verán. Podo botar na rúa ata as dez», cuenta. Porque el frío, dice, es su mayor enemigo: «Só non saio da casa cando chove». Durante la visita del alcalde, acompañada por una nuera y dos de sus hijos, José y Joaquina -la pequeña de siete-, Petra presumió de buena memoria. Contó que toda su vida la pasó prácticamente en Betanzos, salvo una estancia en A Coruña porque «o meu pai era carabineiro do porto». Sorprendió a todos recordando aquellos tiempos en que jugaba en el jardín situado detrás del hospital militar. Ahora, cuenta, no se pierde el concurso Pasapalabra en la tele.