Tranvías con sabor a Oporto

Adriana Blanco A CORUÑA

A CORUÑA

FOTOS: JOSE C. PÉREZ

Crónica | La urbe lusa donó tres vagones que ya están en las cocheras La ciudad portuguesa también regaló otros tranvías a la capital estadounidense. Los coruñeses aún necesitan ser restaurados

30 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay algo que tienen en común A Coruña y Washington. Quién lo iba a suponer. No se trata de ninguna Casa Blanca, pero sí de sus tranvías. Y es que, desde hace poco tiempo, las dos ciudades comparten medios de locomoción de la misma procedencia. En concreto de Oporto, ciudad que donó varios vagones a distintas ciudades del mundo, entre ellas se encuentra Memphis, también conocida como la meca del Rock, pues allí es donde reside la casa de Elvis. Llegaron a la ciudad coruñesa en abril, con su más de medio siglo de antigüedad encima. Son tranvías que datan de los años 20 y, a cambio de recibirlos, el Ayuntamiento sólo tiene que publicitar el museo porteño de Carros Eléctricos durante 10 años. Así lo explica el concejal de Medioambiente, Florencio Cardador. En estos momentos los tres tranvías duermen en las cocheras situadas cerca de la Torre. Están a la espera de una restauración intensiva, una puesta a punto para su funcionamiento: «Una cosa es tener unos tranvías únicamente para su exposición y, otra muy distinta, que tengan que dar un servicio», explica José Prada, cabeza de la Compañía de Tranvías. Todavía no es seguro quién estará a cargo de su restauración. «El Ayuntamiento tendrá que convocar un concurso para ello», comenta Prada, aunque sí que espera que tengan en cuenta la experiencia de sus técnicos, que durante años se han formado para realizar estos trabajos. Chapistas, carpinteros y, sobre todo, un mecánico: José Fraga. El mecánico invierte unas 5.000 horas de trabajo en cada vagón que restaura. Ha realizado cursos especializados en Mallorca, Valencia, Ginebra y Lisboa, «en ciudades que tienen experiencia en tranvías». Además, en su casa cuenta con manuales especiales para fijarse en los modelos. Hasta se compra en la estación de trenes la revista Hobby tren , de donde saca documentación técnica. De llevarlo a cabo, este hombre tendrá que enfrentarse a un problema de espacio, ya que los vagones que han llegado de Oporto son más anchos que las vías coruñesas. «No siguen el sistema métrico, sino que tienen la medida internacional». Esta peculiaridad hará la tarea más complicada porque quien tenga en sus manos la restauración tendrá que adaptar los motores al nuevo eje y a la nueva anchura. Para Fraga restaurar un tranvía «es igual que restaurar un coche histórico».