Dos calles para dos poetas

Carlos Fernández A CORUÑA

A CORUÑA

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Historias de A Coruña | Nomenclátor A finales de enero de 1984, la ciudad coruñesa añadía a su callejero dos nuevas vías que llevarían el nombre de dos grandes escritores: Rafael Alberti y Rafael Dieste

22 oct 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Dentro de la dedicación de calles coruñesas a ilustres escritores del siglo XX, destacaron las de los dos grandes rafaeles de la literatura española: Alberti y Dieste, uno gaditano y otro gallego, de Rianxo. Tuvieron lugar el mismo día, 22 de enero de 1984, domingo, y asistieron el poeta andaluz y Carmen Muñoz, viuda de Dieste. Alberti aprovechó, además, su estancia en la ciudad para asistir, el día anterior, a la presentación de la edición facsímil de la revista Alfar , que fue posible gracias a la labor de César Antonio Molina, la editorial Nós y el Ayuntamiento. Al acto también asistieron, entre otros, Isaac Díaz Pardo, Francisco Fernández del Riego, María Victoria Carballo-Calero, Juan Naya y Mariano Tudela. La calle de Alberti, en la primera fase del polígono de Elviña, fue la primera en inaugurarse. Asistió el alcalde Francisco Vázquez, que no llevaba todavía un año en el cargo, quien calificó al literato del Puerto de Santamaría como «poeta universal», añadiendo: «Hoy la cultura, con mayúsculas, está en la calle y se hace popular». El regidor coruñés recordó a otros literatos de la Generación del 27, que también tendrían su calle en la ciudad, como Vicente Aleixandre, Jorge Guillén, Federico García Lorca, Gerardo Diego, Luis Cernuda y Altolaguirre. Una amplia calle Intervino después Alberti, que vestía chaquetón azul marino, bufanda blanca y gorra marinera. Señaló que la calle era más amplia que la que le dedicaron en su propia villa natal, y que agradecía que este acto se celebrase con él presente, ya que era muy habitual en España que los homenajes fuesen póstumos, quizás porque los muertos ya están callados y no protestan de nada. Añadió irónico el poeta: «¿De qué vale que después de muerto nos dediquen un monumento, una roca o una piedra, si a lo mejor sirven para que sobre ellas hagan pis los perros?». Y como no podía ser menos, leyó un poema escrito en su querida Argentina en los largos años que allí estuvo exiliado, junto con Dieste y otros gallegos. Himnos Tras el descubrimiento de la placa, a la que también asistió el comunista histórico Santiago Álvarez, el académico Marino Dónega y el político Camilo Nogueira, se interpretaron los himnos gallegos y español. El alcalde volvió a pronunciar unas palabras para invitar a todos a marchar a pie hasta el barrio de Monelos, donde estaba la calle de Dieste. Carmen Muñoz recordó a su marido con una frase muy significativa: «Galicia abierta y expansiva; La Coruña, ciudad hospitalaria». Añadió que, precisamente por esa característica, habían elegido A Coruña para vivir. Sus palabras emocionadas fueron interrumpidas varias veces por los aplausos de los asistentes. Alberti se encontraba muy cerca de Carmen y un espectador comentó: «¡Caray, que bien habla esta mujer!», a lo que Alberti respondió: «Es que está acostumbrada». Añadió la viuda del escritor que a su marido le habían elegido en 1981 como «coruñés del año» y que aquello le había emocionado mucho. El alcalde recordó, en una breve semblanza, la gran valía de Dieste como escritor, tanto en gallego como en castellano. Al final, la banda municipal, dirigida por el maestro Rogelio Groba, volvió a interpretar los himnos gallego y español. Finalizados los dos actos, los asistentes marcharon a pie hacia el local de la asociación de vecinos de Monelos-Fuente de las Pajaritas, donde les fue ofrecido un refrigerio.