Reportaje | Rehabilitación de nuevos vagones Llegaron de Oporto en el año 2005 y, por fin, el Ayuntamiento se ha decidido a restaurar dos de las tres cabinas donadas. La flota existente pasará de cuatro a seis
06 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a ciudad de Oporto donó a la de A Coruña tres vagones de tranvía que, en el plazo aproximado de dos años, podrían estar circulando por los raíles del paseo marítimo. Antes de que ocurra esto, tendrán que someterse a un profundo proceso de restauración. Según José Prada, responsable de la compañía de Tranvías de A Coruña, el trabajo no será fácil porque los vagones, construidos en el año 1939 por la Companhia Carrís de Ferro do Porto (CCFP), están muy deteriorados después de un largo período de inactividad. De hecho, de los tres, sólo se rehabilitarán dos porque el tercero está muy deteriorado: «Aunque servirá para los recambios de piezas mecánicas», explica José Prada. En las cabinas todavía se ven los anuncios publicitarios que leían los pasajeros porteños («A Brasileira: nós somos o café», «Óptica Boa-Vista») y algunos recordatorios a los usuarios: «Reservado para passageiros inválidos, doentes ou idosos e senhoras grávidas ou com crianças ao colo». José Manuel de la Iglesia, jefe de servicio de la compañía de tranvías coruñesa, explica que los vagones se desmontarán íntegros, «hasta el último tornillo», para reconstruirlo pieza por pieza y sustituir las que ya no valgan. Además, habrá que construir ejes nuevos debido a que el ancho de vía en Oporto es diferente al que existe en A Coruña (en la ciudad portuguesa es de 1.435 milímetros y, aquí, de 1.000). Ello obligará a fabricar nuevos travesaños más reducidos y diversas piezas en sistema de frenado, apoyos motores y montantes en la carrocería. En cuanto al color que tendrán los vagones, se han elegido el banco y el azul. Llevarán los números 27 y 32, que antiguamente salían de Puerta Real. El Ayuntamiento sacó a licitación el pasado mes de noviembre el servicio de restauración del tranvía histórico, con un presupuesto de 225.000 euros y un plazo de ejecución máximo de dos años. Sin embargo, en la última junta de gobierno, se declaró desierto el concurso y se decidió convocar un procedimiento negociado. A pesar de que el tranvía da pérdidas a la ciudad (el Ayuntamiento tendrá que abonar 271.000 euros para hacer frente a ese déficit), sigue siendo una de las atracciones preferidas para los que visitan A Coruña. «Hemos batido el récord de usuarios. En lo que va de año hemos tenido 181.686 pasajeros, mientras que en el 2005 fueron 176.484. Yo creo que el 2006 se cerrará con unos 185.000», comenta Prada. El tranvía se ha puesto en funcionamiento un año más en los días señalados de las fiestas navideñas a pesar de que en estas fechas no se alcanzan grandes cifras de pasajeros, como en el verano, cuando se montan en los vagones una media de 2.300 usuarios por día.