Todos los grupos destacaron la figura de César Antonio Molina y apoyaron su designación como hijo predilecto

La Voz

A CORUÑA

03 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Ayer también hubo unanimidad en el salón de plenos de María Pita para apoyar la designación del ex ministro de Cultura César Antonio Molina como hijo predilecto de la ciudad. El título, según explicaron desde el Ayuntamiento, se concede en reconocimiento a su trayectoria docente, periodística, literaria, intelectual y de servicio al Estado, demostrando en todas estas facetas su amor a la ciudad y su profunda sensibilidad con las necesidades e intereses ciudadanos.

Durante la sesión plenaria, el concejal de Relaciones Institucionales, Educación y Fiestas, Carlos González-Garcés, destacó que era «un honor y un placer» plantear este reconocimiento debido a las «múltiples virtudes y cualidades» del homenajeado y por «su trayectoria a favor de nuestra ciudad».

El portavoz del grupo municipal del BNG, Henrique Tello, también justificó el apoyo de los nacionalistas al nombramiento de César Antonio Molina como hijo predilecto de la ciudad dado que además de los méritos que concurren en su persona, la torre de Hércules fue designada candidata para ser patrimonio de la humanidad siendo él ministro de Cultura. «Unha vez acadado ese galardón toda a cidade se congratula dese feito, e nós congratulámonos do feito de que unha persoa da cidade da Coruña fose ministro nese momento. Polo tanto, o noso agradecemento e paralelamente o noso apoio a este nomeamento», aseguró.

Por su parte, el portavoz del grupo municipal del PP, Carlos Negreira, también intervino para aplaudir la iniciativa «por todos los méritos que en César Antonio Molina recaen». Destacó también la preocupación que siempre tuvo por la ciudad el homenajeado «en el breve tiempo que estuvo de ministro de Cultura». En este sentido, lamentó el «cese prematuro» en su responsabilidad en el Gobierno central y que le llevó, además, a abandonar el Congreso. Destacó que el papel de César Antonio Molina fue fundamental para que la torre de Hércules alcanzara su elección como nuevo patrimonio de la humanidad por parte de la Unesco.

Distinción máxima

La de hijo predilecto es la máxima distinción a título individual que concede el Ayuntamiento de A Coruña. Fue instituida en el año 1906, y la primera persona en recibirla fue Juan Fernández Latorre, fundador de La Voz. Desde entonces, muy pocas personas engrosaron el listado, en el que figuran personas ilustres como Carmela Arias y Díaz de Rábago, condesa de Fenosa, distinguida con este honor en el año 2003. Dos años antes había recibido este mismo título Santiago Rey Fernández-Latorre, presidente de La Voz, empresa que cuenta con la Medalla de Oro de la Ciudad, concedida en 1984.

También poseen este título el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez López, que la recibió en el año 2006, y el ex alcalde coruñés y embajador en el Vaticano Francisco Vázquez. Precisamente, durante los mandatos de Vázquez fueron nombrados hijos predilectos dos personas más, ambas con la misma profesión: actor. En 1985 recibió el título María Casares, hija de Santiago Casares Quiroga, que había sido reconocido con idéntica mención en 1931. En 1992, tal honor recayó en Fernando Casado Arambillet, conocido artísticamente como Fernando Rey, quien también pasó a dar nombre a una calle de la ciudad durante aquellas fechas.