La plantilla de Bunge se encerró en el edificio de la Xunta en Monelos

Juan Torreiro

A CORUÑA

19 ene 2010 . Actualizado a las 12:17 h.

Está punto de cumplirse un año del conflicto laboral que mantienen los trabajadores de Bunge Ibérica con los responsables de la multinacional, debido a la decisión de la empresa de cerrar la factoría de Culleredo, donde no se mueve un grano de cereal desde el pasado mes de febrero.

En una nueva ofensiva para buscar una solución conjunta a toda la plantilla, los trabajadores de Bunge protagonizaron ayer un conato de encierro en una de las salas de la quinta planta del edificio de los nuevos ministerios, en Monelos, hasta que el delegado de la Xunta, Diego Calvo, accedió a recibirlos. Los trabajadores insisten en la implicación de la Xunta en el conflicto laboral: «Queremos denunciar a pasividade e a complicidade da Xunta coa empresa, xa que garda silencio neste proceso de desmantelamento e peche da factoría, así como dos despidos ilegais que se están a producir», criticó Paulo Carril, secretario comarcal de la CIG.

Del encuentro con Diego Calvo, la plantilla logró el compromiso del delegado de la Xunta de gestionar una reunión a tres bandas que tiene previsto celebrarse el día 27, en la que participarán representantes de la empresa, Beatriz Mato, titular de la Consellería de Traballo, y los representantes de los trabajadores. Allí se pondrán sobre la mesa los despidos y el cierre de la planta decretada por la multinacional. Una reunión que «xa prometera Beatriz Mato hai tres meses pero que nunca chegou a producirse», afirmaron los trabajadores.

Diego Calvo manifestó que «a Xunta no deixou de traballar para tentar solucionar o conflito, como no caso da paralización do expediente de traslado dos traballadores despois da retirada do ERE por parte da empresa», aseguró.

Por su parte, los trabajadores tratan de superar el desgaste de este conflicto laboral quejándose de que su situación es cada vez es más complicada. «Están tratando de mermar nuestra capacidad con el tema de los despidos y cada vez nos están retrasando más las pagas», denunciaban ayer.

Derribo del silo

Al margen de las reivindicaciones sindicales, Desguaces Lema, empresa encargada del derribo de los silos de hormigón de la factoría, continúa a lo suyo y a partir de hoy empleará una nueva grúa que tiene una mayor capacidad de demolición que la que estaba utilizando hasta ahora. Se trata de la primera vez que una empresa gallega emplea una máquina de este tipo, aunque ya se utilizaron dos similares en la demolición de la Fábrica de Tabacos, pero las empresas no eran de la comunidad. Tiene una altura de brazo de 30 metros, equivalente a un edificio de nueve plantas.

Las previsiones apuntan a que a finales de este mes estén concluidos los trabajos de derribo del almacén de grano que todavía queda en pie.