Dar a conocer a los ciudadanos qué hay detrás de del bus urbano y el tranvía. Esa es la idea de las visitas guiadas a las cocheras de tranvías y autobuses urbanos que el Ayuntamiento inició ayer. Aprovechando la celebración de la cumbre de la movilidad que tendrá lugar en la ciudad el próximo 13 de febrero, la Concejalía de Transportes ha organizado esta experiencia impulsada por el éxito cosechado en las visitas guiadas al cementerio de San Amaro y la plaza de María Pita.
Una expedición de 15 vecinos de los Mallos y otros tantos de Monelos penetraron en las entrañas de la Compañía de Tranvías de A Coruña. Acompañados por la concejala del área, Yoya Neira, fueron conducidos en un bus urbano desde los respectivos centros cívicos de cada barrio. La primera parada la hicieron en las cocheras de los tranvías, situadas al lado de la torre de Hércules.
Lo que la cochera esconde en su interior superó las expectativas. Aparte de los diferentes modelos de tranvías que actualmente circulan en la ciudad, los visitantes pudieron conocer de primera mano cómo es el proceso de restauración de las piezas que llegan de otras ciudades. En estos momentos, dos de ellas (una llegada de Oporto y otra proviniente de Zaragoza) están a la espera de los arreglos y trabajos necesarios para empezar a operar. «Esto no tiene una fecha delimitada porque cuesta mucho dinero y no es un trabajo continuo», les explicaba a los visitantes Javier Ramírez, técnico municipal que hizo las veces de guía.
La joya escondida
Al lado de las máquinas deterioradas estaba la gran sorpresa: el tranvía 201. También llegó de Portugal y necesitó un año y medio de trabajo. El resultado, de un detallismo inmaculado, es espectacular y se espera que empiece a funcionar este mismo verano en cuanto comience la temporada turística. «Esto va a ser el Orient Express de los tranvías», comentaba uno de los componentes de la visita mientras sacaba una fotografía con el móvil.
En ese momento, Ramírez recordó el proyecto futuro del metro ligero e indicó que el actual trazado del metro turístico sería el futuro enlace entre las dos líneas: «La línea que iría de Puerta Real a las Jubias y la que va desde Los Rosales a Puerta Real tienen puntos que quedan a 200 metros de la actual línea del tranvía».
Posteriormente, la expedición se desplazó a la sede central de la compañía. Allí, les explicaron todas las tareas referidas al mantenimiento de los vehículos, desde el abastecimiento del combustible hasta su paso por el túnel de lavado. Muchos aprovecharon para solicitar en persona nuevas líneas. En ese sentido, Yoya Neira explicó que se estudia un refuerzo en las líneas a Oza y el Oncológico.
En las próximas fechas se organizarán nuevas visitas. Los interesados deben preguntar en el centro cívico de su barrio.