Hoy se celebrará la primera reunión entre los sindicatos y la dirección de la multinacional Sykes, después de que el pasado lunes la firma de telemárketing anunciara la presentación de un expediente de regulación de empleo (ERE) que afecta a 241 trabajadores con contrato indefinido en su centro de A Coruña y a 37 en el de Lugo. Sin embargo, los representantes sindicales aseguran que más allá de esos puestos de trabajo podrían estar en peligro los empleos de otras 109 personas en A Coruña y 84 en Lugo, los que poseen un contrato por obra vinculado a la campaña del 1004 de Telefónica, que finaliza el 31 de marzo.
Asimismo, recuerdan que hay otros 121 contratos de este tipo -entre los dos centros gallegos- que dependen de la carga de trabajo procedente de Vodafone. La dirección de Sykes mantiene que esta se ha reducido considerablemente, aunque rechaza cuantificar la posible reducción de plantilla que esta circunstancia traerá aparejada. Se limita a asegurar que intentará recolocar a los afectados. Respecto a estos trabajadores, Lucía Varela, delegada de CC.?OO. en la compañía, asegura que «parece que lo que quiere la empresa es acogerse al artículo 17 del convenio de telemárketing sobre la extinción de los contratos por obra relacionados con la reducción de la carga de trabajo, pero este solo es aplicable en campañas de recepción de llamadas. En el caso de Vodafone, desde Sykes lo que se hace es ofrecer servicios». «De ahí que entendamos que serían despidos improcedentes», añadió.
La compañía cuenta en estos momentos con 983 trabajadores y en el peor de los escenarios: si se aprueba el ERE presentado por la firma y se eliminan los contratos de obra, su plantilla se reduciría hasta los 391 trabajadores.
«Confuso»
La presidenta del comité de empresa en A Coruña, Catalina Dopico, calificó de «confuso» que haya sido la empresa la que haya solicitado la mediación de las autoridades laborales y la que ha publicitado la presentación del ERE, cuando normalmente son los sindicatos los que realizan esa labor. Óscar Calvo, de la CIG, recordó que la Xunta es la que debe decidir sobre el ERE, y dejó claro que lo que la plantilla desea es que el expediente no se admita a trámite y que se mantengan los puestos de trabajo.
La plantilla del centro de Sykes en A Coruña se concentró ayer, por la mañana y por la tarde, ante la sede de la firma en el polígono de A Grela, donde cortaron el tráfico. «Non á deslocalización» y «Quiero mis 45 días» -si se autoriza el ERE percibirán una indemnización de solo 20 día por año trabajado; ocho en el caso de los contratos por obra- son algunas de las frases que se podían leer en las pancartas que portaban.
Los trabajadores tienen previstos paros de dos horas, todos los martes, con marchas, en el caso coruñés, hasta las sedes de Telefónica y Vodafone en la ciudad.
Desde Sykes se ha justificado el expediente de regulación de empleo por razones económicas y organizativas, debido a la finalización de una campaña y a la reducción de la demanda en otra. La compañía de telemárketing considera que esta medida es la la única alternativa que le queda para seguir manteniendo operativos los dos centros que posee en Galicia.