Al certamen para elegir a la nueva Miss Dolce Vita, que se celebró la semana pasada, se presentaron 18 chicas, y las dos primeras clasificadas son de La Habana, pero no de la avenida situada al lado del estadio municipal de Riazor, sino de la capital cubana. En total acudieron al certamen tres jóvenes de este país, y, si tenemos en cuenta que el actual Míster Coruña procede del mismo lugar, se puede afirmar que los cubanos copan los concursos de belleza y se imponen a las bellezas locales. El bisabuelo de Janay González Porto , la ganadora del concurso, era de Viveiro. Tiene 20 años y desde hace dos reside en A Coruña, donde trabaja en un local de fiestas infantiles y hace un ciclo superior de Agencias de Viajes. «En Cuba acudí a clases a una escuela de modelos, pero allí es muy difícil abrirse camino si no eres muy alta y flaca», comenta Janay, que también ganó un premio a la chica con más estilo en un certamen en El Corte Inglés. Cuba, Italia y Galicia. Yanaimy Acosta Martínez tiene 27 años y desde el 2001 reside en España. Antes, siendo casi una niña, trabajó como modelo en Italia. Un largo recorrido hasta llegar a A Coruña, donde es una habitual en los concursos de belleza. «No gano por poco -esboza su amplia sonrisa-. Fui finalista en Dolce Vita y también en el centro comercial Odeón en varias ocasiones. Esta vez quedé de primera finalista», dice esta modelo natural de La Habana. De la capital cubana también es Yanexy Domínguez Díaz , de 19 años. «Vine hace año y medio porque mi padre y mi tía son bailarines y estaban aquí», recuerda esta joven que estudia FP de Información y Comercialización Turística y en estos momentos realiza prácticas en el Hotel Riazor. De la República Dominicana. Rosana Pérez Montero también cruzó el charco con dirección a nuestra ciudad, pero su lugar de procedencia es San Juan, en el sur de la República Dominicana. «Mi madre vio el anuncio y me dijo que como soy alta y flaca podía tener suerte», comenta esta espigada dominicana de tan solo 18 años.
El primer nombre cubano en destacar en los certámenes de belleza locales fue Sergio Zubiadut , el actual Míster Coruña, que se vino a vivir a Galicia cuando tenía 5 años, aunque no perdió el contacto con su país de origen, al que vuelve cada verano. «Creo que mi forma de ser extrovertida le gusta a la gente. Cogí lo mejor de los dos lados», analiza.
Ahí los tienen, delante del monumento al peregrino en Samos. Se trata de un grupo de coruñeses de la Universidad Sénior, y algunos familiares, que este fin de semana completaron la primera etapa, de las nueve que piensan hacer, del Camino de Santiago. «Lo peor fue el tiempo, muy malo, y lo mejor el resto porque es una experiencia fabulosa», comenta José Porto , uno de los impulsores de esta peregrinación. Fueron de Sarria a Portomarín, lo que supone unos 14 kilómetros, y, después de comer, tuvieron tiempo de acercarse a Samos para girar visita al monasterio.