El pleno, el penúltimo del mandato, no se limitó al cruce de acusaciones. Hubo también intercambio de piropos. Lo protagonizaron el concejal popular Miguel Lorenzo y la edila de Urbanismo, Obdulia Taboadela. No es la primera vez que se lanzan elogios mutuos, pero la inminencia de la cita con las urnas y la despedida anunciada por la concejala, que renunció a concurrir en la lista socialista, dio ayer lugar a una emotiva despedida.
«Usted se va, esto es como el Titanic que se hunde, pero usted es como esos músicos que se quedaban hasta el final tocando y tengo que decirle que ha sido un placer tocar con usted», le decía el popular, a lo que la socialista respondía que «el placer ha sido mutuo, a pesar de ser adversarios, hemos mantenido una relación cordial como los ciudadanos esperan que hagamos los políticos».
Plan general
Pero las buenas palabras no evitaron el cruce de impresiones sobre el estado de tramitación del plan general. Lorenzo criticó que el gobierno local no cumpla con su compromiso de dejarlo aprobado en esta legislatura y Taboadela le respondía que «el plan ya estaría aprobado si no tuvieran a los técnicos resolviendo las 28.000 alegaciones, ustedes han sido los únicos responsables cuando montaron esa campaña mediática sobre el fuera de ordenación». «Las catorce plagas sobre esta ciudad se han quedado en nada, se ha demostrado la falta de credibilidad de un partido político con irresponsabilidad, dejen que traigamos el plan y no hagan como con el Parrote», zanjó la edila.