Pensar, elegir, ejecutar

A CORUÑA

01 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Las ideas no se paran con la crisis. Puede no haber dinero para ejecutar proyectos, pero lo que siempre tiene que haber es una hoja de ruta que marque hacia dónde tiene que ir. Más allá de la discusión sobre el precio a pagar o el redactor elegido para plasmar la idea -que siempre es competencia de quien gobierna-, este es uno de esos momentos que deberían trascender de la batalla política para convertirse en un consenso entre todos los representantes de la sociedad coruñesa. Así lo han hecho en otras ciudades, como Bilbao, hace ya tres décadas, o Málaga. Y los resultados en ambos casos -y con el mismo equipo de trabajo que ha elegido A Coruña- están sobre la mesa en las que son dos de las cinco primeras ciudades de España. Por eso, el Coruña Futura tiene que ser una hoja de ruta que en los temas estratégicos de la ciudad, como son las infraestructuras, la actividad productiva y el desarrollo educativo, cuente con la implicación de todos los agentes sociales y los partidos políticos. Porque lo que tendría poco sentido, o casi ninguno, sería estar cambiando de hoja de ruta cada vez que haya un cambio político.

La hora de la generosidad. Para que ese consenso sea real, tiene que tener el mayor número de adhesiones posible. Como explica la dirigente vecinal Luisa Varela, no se trata solo de rellenar una encuesta -que, por cierto, sorprendió a los redactores del plan por la enorme participación-, sino de adaptar el proyecto de futuro a lo que de verdad sienten los ciudadanos. Ahí le toca al gobierno local abrir la mano con los distintos agentes para incorporar sus sugerencias, aunque muchas de ellas no coincidan del todo con su programa electoral. También le toca a la oposición ofrecer sus mejores ideas para el futuro común. La alternancia democrática garantiza que en un futuro les tocará la responsabilidad de gobernar y la ciudad no puede estar a expensas de edificar un castillo de naipes y papel cada cuatro años que se venga abajo con el más mínimo soplido. Y será también la hora de la generosidad por parte del PP, que probablemente tendrá que renunciar a algunas de sus ideas preliminares por no coincidir con las necesidades de «Coruña futura».

Sentido común. De momento, las conclusiones del proceso de participación ciudadana demuestran que los coruñeses tienen muchas cosas claras y que algunas dependen sobremanera de la generosidad e inteligencia de los políticos. Nadie discute el valor icónico de la Torre o Inditex, pero una amplia mayoría señala hacia la integración metropolitana, principalmente con Arteixo, como el gran reto para garantizar la prosperidad económica de toda la comarca a medio y largo plazo. La defensa del aeropuerto y la conexión ferroviaria del puerto exterior son otras prioridades. Al final, los ciudadanos tienen mucho más claras sus necesidades que algunos gobernantes, o aspirantes, que solo piensan en ganar las siguientes elecciones. Con el «Coruña futura» toca pensar, elegir y ejecutar. Ojalá acierten.