1 El grupo de rock Shine presentó ayer su segundo disco, Unpure, en un lugar nada habitual para este tipo de asuntos, el mesón O Bo. La explicación es musicofamiliar. Iago Blanco, el batería, es nieto de Carlos González, el propietario del histórico establecimiento. «Le dijimos: ??Tú tienes un local precioso y nosotros la necesidad de organizar un concierto para dar las gracias a los mecenas que nos ayudaron a editar el disco por medio de una campaña de crowdfunding??, y el abuelo aceptó», recuerda Iago. A Carlos lo del crowdfunding le sonó a chino, pero no la música, ya que trabajó hace años en orquestas como Los Brigantinos o Tropical. Iago, Alejandro Rapitis, Miguel Thomas y Joel Varela, integrantes de Shine, interpretaron rock en el mesón del abuelo. «Este segundo álbum está producido también en A Coruña en los estudios Drum&Roll y el videoclip del primer single, SashaGrey, ya ha sido nominado en distintos festivales», apuntan satisfechos.
Zumba solidaria
2 Eve Grisel fue la encargada de animar al numeroso grupo de personas que acudieron en la mañana de ayer a la playa de San Amaro. El día invitaba más a moverse al ritmo de zumba de esta instructora que a darse un baño. Además, la diversión, en la que participaron niños y mayores, tenía un contenido solidario, ya que cada participante donó una lata de alimento y todas las recogidas fueron para el Banco de Alimentos Rías Altas. Y es que la iniciativa tenía como lema Zumba la lata.
Viamar
3 Como ayer les contaba, se inauguró la nueva tienda Viamar, conocida por muchos como Porcelanosa porque distribuye sus productos. Decenas de personas se acercaron hasta el local de estreno, de unos 500 metros cuadrados, situado en Médico Rodríguez, donde antes había una oficina de Caixanova. De los pinchos de la apertura se encargó O Secreto. «Esperamos seguir contando con el respaldo del público al igual que antes, en la tienda de la avenida de Finisterre», me decía Juan Martínez, responsable del establecimiento.
El colegio de los Mallos
4 El colegio de los Mallos ya no existe, pero los antiguos alumnos conservan muy buenos recuerdos. Hace unos días los compartieron en una cena a la que acudieron ex de varias generaciones que estudiaron párvulos y EGB en este centro. «No había BUP y la mayoría nos íbamos al instituto de la Sardiñeira», recuerda Paula Rey, una de las organizadoras.