«Hermann» pasó sin mucho ruido

Emiliano MOuzo A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

La ciclogénesis provocó algunas inundaciones y tiró varios árboles

16 ene 2015 . Actualizado a las 09:11 h.

La primera ciclogénesis del año, bautizada como Hermann, pasó por A Coruña y su área de influencia sin hacer mucho ruido, tanto en tierra como en el mar. De hecho, las unidades de emergencia habilitadas tanto en la ciudad como en el área metropolitana apenas tuvieron que salir de sus bases, y cuando lo hicieron fue para atender «incidencias menores», según señalaron sus responsables.

El primero de los problemas que causó Hermann se registró sobre las seis de la madrugada en el municipio de Paderne, cuando una racha de viento -que en algún momento del día alcanzó los 111 kilómetros por hora- derribó un árbol y cayó sobre un coche que se encontraba aparcado. Hasta el lugar se acercaron los bomberos de Betanzos para solucionar el problema.

Muy temprano comenzaron a funcionar las unidades de emergencias municipales. El equipo de A Coruña comenzó su labor precintando la zona de las Esclavas y el jardín de Santa Margarita. También se prohibieron las visitas a la torre de Hércules. Protección Civil y bomberos fueron los encargados de vigilar el litoral. La unidad contraincendios también tuvo que acudir a realizar un achique a la rotonda de Casablanca, que quedó completamente anegada. El agua apozada también afectó a Cuatro Caminos y Santiago Rey Fernández-Latorre, al túnel de Salgado Torres, y a un tramo del paseo marítimo.

El Servicio de Emergencias Municipal de Arteixo (SEM) se tuvo que desplazar a los lugares de Loureda y Armentón, porque el fuerte viento derribó dos árboles que cayeron sobre sendas vías secundarias y dificultaban la circulación por la zona. Su presencia también fue necesaria para realizar un achique en la nueva rotonda de Sabón.

El SEM de Cambre tuvo que desplazarse hasta la zona de la estación: «Allí se inundó el aparcamiento y tuvimos que achicarlo». Y, además, retiraron varios árboles pequeños en distintas zonas del municipio.

Olas de hasta ocho metros

El Hermann llegó quizás con más fuerza al mar, en el que se registraron olas de hasta ocho metros en la zona de punta Langosteira. De hecho, la casi totalidad de la flota pesquera no salió a faenar. Ni los barcos de artes menores o bajura, ni los buques del arrastre de litoral.

El mar de fondo también afectó a la normal operatividad del puerto urbano de A Coruña, ya que un petrolero tuvo que fondear en Ares y ayer estaba a la espera de que amainase el temporal para poder acceder a los pantalanes de Repsol.