Locales comerciales y de hostelería se preparan para el final de las obras
01 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Las obras de soterramiento del tráfico de la Marina están provocando múltiples reacciones. Entre las últimas está la proliferación de las obras de reforma de viviendas, locales comerciales y establecimientos de hostelería de esta emblemática fachada. Todos parecen prepararse para el momento en que concluyan las obras, haciendo posible que los peatones se adueñen de esta zona al desaparecer los vehículos.
Claro que mientras tanto no faltan los hosteleros que braman contra la entrada y salida de los camiones de las obras y el trasiego de materiales. Pero al mismo tiempo, otros profesionales del sector como los dueños de La Montanera, en la avenida de Montoto, ultiman la reforma de un local que está en uno de los lugares principales de esta emblemática fachada. El que continúa cerrado es el edificio que en su día fue centro cultural de Caixanova, ubicado en el número uno de la avenida de la Marina y, curiosamente, sigue anunciando su última exposición que aludía al telón de fondo. Ahora el inmueble es telón, y fachada, del abandono. También parece cerrada la cafetería Picadilly, en el número 2, pero en realidad está siendo reformada, como puede verse en su fachada posterior, la que da a Riego de Agua.
Un clásico de la hostelería de la Marina como es el Gasthof también está llevando a cabo obras de ampliación de su local actual y con ellas la capacidad pasará a ser prácticamente el doble. En la esquina de la avenida de la Marina con la calle Luchana está uno de los únicos dos locales cerrados de dicha avenida. El otro está en el número 8.
Una de las Casas de Paredes, la que está en el número 14, también va a ser reformada, si bien el plazo es de dos años ya que afecta a las tres plantas y al bajo, que en su día ya acogió un local de hostelería. En la otra Casa de Paredes están en obras y el local donde estaban las oficinas del Deportivo pasará a ser una cervecería. A su lado, en el 16, también hubo un local de hostelería, en el bajo y el primer piso, pero ahora está en alquiler. Todos ellos ultiman su nueva imagen.
Pleno en las calles de la Fama y Agar y cambios en Riego de Agua
La fachada de la Marina es la primera imagen que verán los más de 180.000 turistas que llegarán durante este año, en cien cruceros, al puerto de A Coruña. Tal vez por ello, las reformas y mejoras con vistas a la peatonalización de la zona no están afectando solo a los establecimientos hosteleros de primera línea sino que también en las calles adyacentes se están haciendo mejoras. Así, la calle de la Fama está completa, con La Montanera en una esquina y La parrilla de la Fama, abierta hace unos meses, al otro lado, en la esquina del vial con Riego de Agua.
En esta última calle también hay cambios, y no solo en las traseras de los locales que dan a la avenida de la Marina. Uno de los más llamativos ha sido, el verano pasado, la recuperación de un establecimiento emblemático como es La Gran Antilla. Entre este local y el que ocupa otro clásico, Foto Artús, está el inmueble número 56 que está siendo reformado en su totalidad y, además de tres viviendas, contará con un bajo comercial. A escasa distancia, en el número 50, estaba La Petenera, que se ha trasladado a la cercana calle Bailén.
En Riego de Agua también abrió Bocanegra, una cafetería que ocupa el local donde estuvo otro mítico establecimiento como fue La Barra. La hostelería también se adueñó de la calle Agar, donde la pizzería Enzos ocupa el local dejado por un anticuario.
Estos son algunos de los movimientos que se están dando en la Marina para pintar la nueva postal turística de la ciudad.
La fachada de 300 metros de Cermeño
Pedro Martín Cermeño, ingeniero militar, logró en 1779 que el Rey autorizara edificar, desde el Cantón hasta la actual calle Agar, una fachada marítima de 300 metros. Aunque no se completó, de aquel ambicioso proyecto son las Casas de Paredes, paradigma de urbanismo ilustrado en A Coruña.