El millonario no se encuentra

Alberto Mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

Denuncias, críticas y malestar entre las más de cien personas que reclamaron hasta ahora el boleto extraviado y premiado con 4,7 millones

09 ago 2015 . Actualizado a las 08:49 h.

El boleto de la lotería primitiva extraviado en una administración coruñesa hace tres años y premiado con 4,7 millones de euros fue reclamado por más de cien personas. Todas ellas, sin excepción, convencidas de ser las legítimas propietarias del codiciado recibo. La Voz entrevistó en los dos últimos años a varios de ellos y el titular siempre era el mismo: «Sin ninguna duda, yo soy el dueño». Uno decía que llevaba su DNI en el reverso. Otro, que el nombre de una novia. Había uno que lo dejó doblado como un acordeón... Es tal el empecinamiento de alguno, que por mucho que ahora digan que ninguna de las reclamaciones puestas hasta ahora se corresponde con el boleto extraviado, se mantienen firmes y prefieren esperar a un estudio más completo por parte de Loterías. Pero solo uno puede estar en lo cierto. O ninguno.

Oficialmente, nada les llegó a sus domicilios informándoles de que sus reclamaciones han sido rechazadas. Lo que recibieron algunos fue una carta remitida por el Ayuntamiento, que es al que el Código Civil encomienda el expediente de hallazgo, informándoles de que sus impugnaciones continúan adelante. No les pueden dar más pistas porque la ley marca unos plazos y este en concreto es de dos años a partir del momento en el que se publicó el anuncio de que se buscaba al propietario del boleto. Eso se cumple el próximo 18 de septiembre. A partir de ahí nadie más podrá reclamarlo y Loterías y Apuestas del Estado dirá si uno de ellos llevaba razón o no la llevaba ninguno. De momento, fuentes de ese organismo, a falta de una comprobación más minuciosa, niegan que el millonario se encuentre entre esos cien reclamantes. Porque a pesar de que el resguardo está custodiado en la sede de Loterías, en su caja fuerte, del recibo se hizo un exhaustivo estudio y a tenor de las reclamaciones que les fueron enviando desde el Ayuntamiento de A Coruña, ninguno coincide. No obstante, en septiembre se harán las comprobaciones definitivas. Pero hasta puede que no acabe ahí la cosa. El proceso podría alargarse, pues hay denuncias por diferentes causas puestas en los Juzgados por parte de varios reclamantes. Hay quien está convencido de que fue estafado y no le quieren entregar el premio. Un juzgado llegó incluso a pedir al demandante sus huellas para ver si habían quedado impresas en el boleto. La policía lo comprobó, y la prueba resultó negativa. Ese hombre fue la única persona de esa lista que pasa del centenar que dijo ser el dueño antes de que el Ayuntamiento anunciase la pérdida. La causa judicial permanece abierta.

El extravío del millonario boleto tuvo y tiene su miga. Hubo episodios amargos en estos dos últimos años. No fue una búsqueda apacible pese a que se trataba de hacer feliz a un despistado que por haches o por bes se dejó un recibo olvidado en la administración de San Agustín. Ya el hecho de que se mantuviese en secreto durante más de un año el extravío -la primitiva perdida se encontró en julio del 2012 y no se empezó a buscar al propietario hasta el 18 de septiembre del 2013- alimentó especulaciones y propició que algunos de los reclamantes se hicieran muchas preguntas. Pero no solo eso. Hubo también aireadas críticas a la «ambigua» redacción del anuncio de la pérdida de un boleto premiado con nada menos que 4,7 millones. Rezaba así: «A la vista del escrito presentado por don Miguel Reija -delegado de Loterías en A Coruña- en relación con un resguardo de loterías y Apuestas del Estado identificado con el número 178-0454007-045, interesándose de que se promueva expediente al amparo del artículo 615 del Código Civil, y habiéndose acordado así por esta alcaldía, se procede dar publicidad a esta circunstancia para que las personas que pudieran acreditar su derecho sobre el objeto hallado la ejercitación en la forma que estimen oportuno». Punto. Nada más. Ahí ni se decía donde había sido sellado, ni cuándo ni dónde apareció. Tampoco se aclaraba si era una primitiva y que el premio era de 4.7 millones. «Que tarden más de un año en anunciar la pérdida y que lo llevasen hasta entonces en el más absoluto secreto, o que lo anuncien de esa manera sin proporcionar dato alguno es, cuando menos sorprendente. ¿Qué hubiese pasado si La Voz no hubiese publicado la noticia de que se buscaba un boleto millonario? Pues que absolutamente nadie se enteraría». Quien habla así es el abogado Xaime Da Pena, uno de los penalistas que presentó una demanda a instancias de un reclamante. El delegado de Loterías en A Coruña, Miguel Reija, tuvo que salir al paso de acusaciones «sin fundamento alguno» y explicar a fondo qué decía la ley y qué plazos marcaba, demostrando que todo el proceso se había llevado a cabo con la más escrupulosa diligencia.

Despacho de Loterías

Fue el hermano de Reija, Manuel, el dueño de la administración de San Agustín donde se encontró el boleto. Con esta firmeza respondía a la pregunta del millón: ¿Pensó en quedárselo? «Nunca, jamás. No podría dormir». Dijo que ni se le pasó un solo segundo por la mente. En cuanto comprobó que el boleto estaba premiado con 4,7 millones de euros, llamó de inmediato a la Delegación de Loterías para informar del hallazgo. A partir de ahí se iniciaron todos los trámites para dar con el propietario del boleto. Desde Loterías y Apuestas del Estado se dice que se mantendrán en silencio hasta que se cumplan los plazos. La misma respuesta se da en la delegación coruñesa.

La primitiva perdida el ayuntamiento coruñés lleva 22 meses buscando al dueño