La Palloza será otra... en tres meses

Alberto Mahía A CORUÑA / LA VOZ

A CORUÑA

CESAR QUIAN

La inauguración de Tabacos como sede judicial trae de la mano cambios profundos, con el metro cuadrado de la vivienda nueva a 2.500 euros y un bum hostelero

12 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Parece mentira, pero a la Palloza todavía le queda por crecer. En tres meses, cuando el edificio de Tabacos abra sus puertas como nueva sede judicial, el barrio dará un nuevo estirón. Por sus aceras caminará más gente, sus bares atenderán a más clientes, los dos aparcamientos privados estarán casi siempre completos, los pisos y los bajos serán más codiciados y costosos, por sus calles circularán más coches y en las paradas del transporte público habrá más viajeros.

Siempre ha sido una de las zonas más vigorosas de la ciudad. Ahí, en una sola manzana, se concentran instituciones, organismos y negocios de tal envergadura y peso histórico como Tráfico, varios psicotécnicos, el servicio de Dependencia de la Xunta, un tanatorio, un bingo, la Oficina Municipal de Información al Consumidor, dos mutuas y negocios de hostelería tan populares como Torre Esmeralda, la Cervecería o el Muro, por citar algunos. En mayo, según la propia Secretaría Xeral de Xustiza, se sumará la sede judicial de Tabacos, cuya obra de rehabilitación comenzó hace justo tres años.

Cuando eso ocurra y según cálculos de la consellería, por sus calles pasarán diariamente un millar más de personas, las que acudan a los tribunales y las que trabajen en ellos. Eso causará una profunda transformación que afectará de manera muy positiva a la hostelería y al sector inmobiliario, y no tanto a los aparcamientos o al tráfico, que se verá incrementado no solo por el paso de vehículos de usuarios y trabajadores de la Justicia, sino también por la llegada al centro de la ciudad de los buses metropolitanos, pues en la Palloza está previsto instalar una de sus principales paradas.

¿Cómo afectará esta revolución urbanística a los distintos sectores que conviven en la Palloza?

La hostelería

Han abierto tres negocios en los últimos meses. Las previsiones de los hosteleros hablan de casi cien mil personas más al año en esta zona. Por eso hace tres semanas abrió la cafetería El Cigarral. Ha sido el último establecimiento en sumarse a la ya rica oferta hostelera de la zona. No es el único que apostó por este barrio desde que se supo que la Justicia abriría ahí su sede más grande. La Granera o Coconut Grove también lo han hecho. Estas cafeterías están ubicadas en la recientemente construida plaza de Tabacos. A estos, hay que sumar los que llevan en la zona toda la vida. Funcionando sin descanso, pues siempre ha sido la Palloza un lugar de ocio. Ahí se encuentra, desde 1972, la Estrella. También El Muro, Torre Esmeralda, Orsay...

Sector inmobiliario

Muchos abogados buscan despacho o piso en la zona. En Concepción Arenal, como en la cuesta de la Palloza, ya hay varios despachos de abogados, como el del penalista Jorge Vázquez. Pero con la apertura de Tabacos fueron muchos los que se interesaron por trasladarse hasta allí. Las dos inmobiliarias que funcionan en el barrio confirman la demanda por un lugar en el que los pisos, como se puede ver en los escaparates del sector, rondan los 250.000 euros. Uno de 100 metros cuesta 240.000, y un dúplex asciende a 260.000. A día de hoy hay oferta para oficinas. Así, en Concepción Arenal se puede comprar o alquilar el primer piso del número 1-3. También toda una esquina de la primera planta del número 2-4. Además, se ha retomado la construcción de dos edificios de apartamentos en la plaza de Tabacos, que tendrán 163 viviendas, aunque han sufrido otro parón por cuestiones de edificabilidad.

Tráfico y transporte

Dos paradas de buses metropolitanos con 32 líneas. La Xunta construirá una parada en la cuesta de la Palloza, de 34 metros de longitud, para habilitar una de las dos que tendrá en la zona el futuro transporte metropolitano, que traerá a la ciudad dos millones de viajeros al año. Habrá una plataforma de llegada y otra de salida.

Aparcamientos

Dos párkings privados con mil plazas. En una zona donde aparcar es un problema serio, dos párkings privados ofrecen 1.042 plazas -el ubicado bajo el parque de la Palloza tiene 422, y el que está en la plaza de Tabacos, 620-. Los aparcamientos en la superficie están regulados por la ORA. Y los que no lo están sirven para carga y descarga, y hasta hay una zona reservada para recargar baterías de coches eléctricos. Las paradas de los buses metropolitanas robarán 14 plazas de estacionamiento.

El histórico edificio, del siglo XIX, fue sede de Correos Marítimos y cuartel de los franceses

La Fábrica de Tabacos cerró sus puertas hace 15 años. Este emblemático edificio, reconvertido ahora en sede judicial, tiene su origen en la construcción de los Correos Marítimos en 1764, cuando a la ciudad se le concedió el tráfico comercial con los puertos americanos. Al pasar estos a Ferrol en 1802, queda el almacén vacío, y en 1808, una real cédula autoriza la instalación en aquel lugar de la Real Fábrica de Tabacos, llevando a cabo una profunda reforma del edificio allí levantado.

La industria del tabaco en la Palloza inicia su camino en 1808, y lo hace con 400 operarias, alcanzando en 1834 las 3.000. Ya a finales de XIX son 4.000 las que tiene en nómina.

Las obras para poner a punto este almacén de los Correos Marítimos recaen en el arquitecto Fernando Domínguez Romay, iniciándose las mismas en 1802 para que el antiguo Arsenal de la Palloza acoja a la industria tabaquera. Pero en 1809, durante la Guerra de la Independencia, se da cobijo a las tropas de ocupación francesas, que instalan en él su cuartel general, pasando las oficinas de la fábrica a la calle de Santa Catalina.

Galera de reclusas

La fábrica también haría de galera de reclusas desde 1853, hasta que en 1862 son trasladadas al antiguo hospital del Buen Suceso, para pasar posteriormente a la casa que había sido de Domingo Pola, situada en la calle del Socorro. Importantes fueron los disturbios de 1858, año en que es visitada por Isabel II. Las cigarreras destruyeron la moderna maquinaria, adquirida a fin de mejorar la producción, que fue arrojada por las ventanas al mar, que por entonces llegaba hasta la misma fábrica.

La Fábrica de Tabacos viene a constituir el símbolo de la sociedad industrial coruñesa, no en vano Emilia Pardo Bazán se inspira en ella para escribir su famosa novela La Tribuna en el año 1883, cuyo personaje principal era una cigarrera conocida como Amparo. El edificio, desde entonces, sufrirá numerosos avatares por cuestiones políticas y de Estado, como recuerda el historiador José Manuel Fernández Caamaño.

La última ampliación de la Fábrica de Tabacos se llevó a efecto el 27 de mayo de 1908, al solicitar la reforma del edificio, de modo que en 1910, en la sesión plenaria del 22 de junio, se da cuenta del expediente para señalamiento, línea, colocación del zócalo y verja de la Fábrica de Tabacos, así como de la rasante que ha de cerrar el frente de la fachada.