El aumento del coste de la vida amenaza a los suvenires: «Lo primero que descartas es el regalo»
A CORUÑA
Las tiendas de recuerdos de A Coruña notan una bajada en las ventas a pesar de la subida del turismo internacional
17 ago 2026 . Actualizado a las 04:58 h.Las tiendas de suvenires de A Coruña cuentan una historia que va más allá de los imanes y las postales. Detrás de los llamativos escaparates, los trabajadores de estas tiendas notan enormemente la influencia del turismo. La época de verano, en la que cruceros y turistas llenan las calles del centro de la ciudad desbordando estas tiendas, ayuda a pasar los duros inviernos en los que el turismo baja enormemente, dificultando las ventas. Pero la estacionalidad ya no es el único problema para los comerciantes, en un contexto de encarecimiento de alojamientos, viajes y comidas, el suvenir suele ser el primer descartado para reducir gastos.
Tino Alvite, que lleva ya 26 años en su tienda Pequena Galería situada en la calle de la Franja, cuenta cómo ha visto la evolución del turismo desde su puesto. A pesar de notar un gran aumento en el turismo internacional, las ventas «van yendo a menos», dice, y nota cómo la subida de los precios ha influido en su tienda, «todo está muy caro, tienes que buscar hotel, comida y luego, si sobra dinero, compras el recuerdo», cuenta Alvite. Aun así, la temporada alta sigue siendo el sustento para las tiendas de suvenires, «el invierno es muy largo», declara Alvite, y la llegada de cada vez más extranjeros permite sobrevivir las largas jornadas sin clientes de los meses entre noviembre y marzo. «Hay que trabajar en verano para poder aguantar el invierno», dice recordando la dureza de las ventas en un comercio tan condicionado por el turismo.
Desde la pandemia, sectores como hostelería y transporte han notado una fuerte crecida según las estadísticas del INE. En los últimos 6 años, el coste medio de pernoctar en temporada alta en la ciudad de A Coruña ha subido más del 30 %, superando con holgura los 100 euros por noche. A esto se le suman el precio por comer fuera, que ha notado desde el Covid un aumento de más del 20 %, y el incremento del coste de los vuelos, especialmente en rutas nacionales, que ha subido por encima del 25 %.
Estas subidas hacen que los turistas tengan que elegir cómo distribuir sus gastos, «priorizan otras cosas como el ocio antes que venir a la tienda a por un regalo», cuenta Mercedes García desde Breogán Souvenirs, en María Pita, en la que trabaja desde hace más de 20 años. Las diferencias entre el origen de los turistas se percibe en estas tiendas, «se nota cuando alguien viene de un país con mayor poder adquisitivo, compran más», dice García, remarcando especialmente a los llegados desde América. Estos últimos meses de la temporada alta ayudarán a los comerciantes para la llegada del largo invierno, «toca guardar lo que se hace de más en verano para luego poder cubrir gastos», concluye García.
El comercio de suvenires es un perfecto reflejo tanto de la evolución del turismo como de la subida generalizada del coste de vida. Comprar un recuerdo ha dejado de ser algo obligatorio en los viajes, para convertirse en una decisión meditada por los turistas, que ahora tienen que escoger en que gastar su dinero.