Reportaje | Cuarenta años separan al alcalde más longevo y al más joven
06 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.?ay elogios mutuos. El de Carlos Vázquez (34 años) a Juan Pérez (75 años): «Sabe máis o raposo por vello que por raposo, e de eso el sabe moito». Y al revés: «Ti tes todo máis fácil, cos medios que hai agora non hai problemas». Son, respectivamente, los alcaldes de Vilarmaior y de Irixoa. El más joven y el más longevo. «A min, a vello, só me gaña en toda a provincia Bernardino Breijo, de Cerdido, que ten 78», presume Juan, Juan o de Cela para sus vecinos. «Eu coido que son o máis xoven», reconoce Carlos, Carliños para las mujeres que le han visto crecer en Vilarmaior. Las trayectorias de estos dos vecinos, ambos del PP, son, en el fondo, muy similares. Juan Pérez, maderista de profesión, entró de joven en el Concello de Irixoa. «Estiven sete anos de concelleiro con Franco e despois xa me quedei», resume el longevo regidor, que le cogió el gusto a la gestión municipal y se mantuvo en la corporación local con la llegada de la democracia. «Se non fun alcalde dende o principio foi porque non quixen», continúa. Por eso, porque no quiso, no se sentó en el sillón de mando hasta 1987. Hasta entonces ocupó el cargo de segundo y, hasta hoy, el de máximo mandatorio. «Además, ganamos todas las elecciones», recuerda, y se remonta a sus primeros años en el Concello para hablar de unos presupuestos escasos, de apenas 200.000 pesetas que a duras penas llegaban para abonar las facturas. El mentor de Carlos Carlos interrumpe a Juan: «A min contoume Benito que non había cartos, que todo viña do Goberno Civil». ¿Quién es Benito? Pues el mentor del actual alcalde de Vilarmaior, su predecesor en el cargo y regidor desde 1983. José Benito Souto Lourido contrató a un joven del municipio, que resultó ser Carlos Vázquez, para conducir un vehículo multiusos que hacía las veces de ambulancia para los ancianos -los que le llamaban Carliños en sus idas y venidas al centro de salud- y de autobús escolar para los más pequeños. Poco a poco, a medida que Benito se hacía mayor, Carlos fue asumiendo más tareas en el Concello y se sumó pronto a las listas del Partido Popular. Hasta que, en las últimas elecciones municipales, subió hasta el número uno. «Entrei nas listas para seguir traballando, non para facer política», suele repetir el alcalde más joven de la comarca, uno de los abanderados en la defensa de más ayuda por parte de las administraciones a los concellos pequeños. Carlos Vázquez se mira en el espejo de su vecino Juan Pérez. Y escucha el único consejo que le da para el futuro: «O mellor para gobernar é non mentir nunca, pero tampouco decir nunca a verdade».