El ex alcalde de Sada Ramón Rodríguez Ares ocupó ayer el banquillo de los acusados para responder por un delito de desobediencia por el que el fiscal pide para él la inhabilitación para cargo público por espacio de un año y tres meses -en caso de ser condenado no podría presentarse a las elecciones municipales el próximo año-. La acusación sostiene que el ex regidor ignoró los requerimientos del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia, que le exigió en tres ocasiones, desde 2002 a 2009, que enviase copias de las actuaciones realizadas para conceder la licencia de apertura de la estación de servicio Sadaexpress SL, situada en el lugar de O Tarabelo. Durante el juicio, al que acudieron a declarar varios funcionarios y el secretario del Ayuntamiento, se recordó que el expediente en cuestión se había extraviado debido al traslado de la oficina de Urbanismo, no porque el procesado lo guardase. Además, según recordó el abogado del acusado, Antonio Platas, el proceso de la ilegalidad de la licencia de la gasolinera terminó archivándose, por lo que no podía haber malicia alguna por parte de su cliente. Entre otras cosas, tanto el procesado como los testigos achacaron la pérdida de ese expediente a la «mala organización» y descontrol que había en el Concello en aquellos tiempos.