«La página en blanco» es un thriller cibernético sobre las crisis creativas.
07 feb 2011 . Actualizado a las 21:00 h.Bastan los dedos de una mano para contar las compositoras de música culta. Pero las hay. Pilar Jurado es una de ellas, además de directora, soprano y libretista. Madrileña del 68, tendrá además el honor de ser la primera mujer que estrene una ópera en el Teatro Real. Una pieza del siglo XXI -con internet, biomedicina, robots, traiciones y pasiones-, «llena de ritmo y muy cinematográfica» y compuesta por una mujer de su tiempo, vital y sin complejos.
Empeñada en «agitar conciencias», quiere atraer al exclusivo mundo del bel canto a nuevos públicos e indagar en los males de su tiempo. Bajo el título de La página en Blanco, Jurado ha tramado un «thriller cibernético» de corte futurista, pero «con elementos musicales reconocibles, arias y dúos» y con la crisis de la creación como telón de fondo. Los anales tendrán que reseñar también que además de la música, Pilar Jurado es responsable del libreto y que, en su condición de soprano, se reservó la interpretación de uno de los personajes protagonistas de esta intriga escrita por ella y concebida como «una metáfora de la vida». Promete «sorpresas» al público y dice sentirse «como una niña grande en un mundo de maravillas».
Jurado, que quiso ser ingeniera genética, no niega haber recurrido a su «bagaje emocional» para componer su personaje, «lo que le da un plus de autenticidad».
Técnicamente, la pieza en un reto que exige una orquesta con setenta instrumentistas y un coro con medio centenar de voces. La trama da cuenta de la desesperación de Ricardo Estapé, compositor en crisis que recibe correos electrónicos con páginas en blanco y con copias exactas de lo poco que logra componer cada velada de su ópera sobre el apocalipsis. Sospecha que su ex mujer trata de volverle loco y asume que el mundo ha tramado un complot contra él.
Preguntas
Jurado, como los grades libretistas, trata de diagnosticar alguno de los males de su época y se plantea en esta ópera temas candentes ¿Cómo en la época con más posibilidades y canales de comunicación en la historia de nos encontramos tan solos? ¿Por qué creemos tener el control de nuestras vidas cuando somos páginas en blanco, simples marionetas? ¿Cuál es la verdadera realidad en la era de lo virtual? ¿Qué necesita el cerebro pare crear? ¿La tecnología nos libera o no somete?
La soprano, con una larga trayectoria en la composición, ha tejido su trama dejándose alimentar de las influencias que conforman su sensibilidad, de las lecturas de Murakami o Paul Auster al cine de David Lynch o Lars von Trier. En la música, casa «tradición y vanguardia» y admite también todo tipo de influencias, algo que los compositores del siglo XXI «debemos tomar como una gran riqueza y una enorme suerte». Sin sumarse a escuela o tendencia alguna, las citas de sus partituras saltan de Mozart y Palestrina a Piere Boulez, Olivier Messiaen, Luigi Nono o Edgard Varèse.