Víctor Mora: «No cambiaría, ni añadiría ni borraría nada del Capitán Trueno»

CULTURA

Entrevista publicada en el año 2011 en el suplemento Culturas de La Voz de Galicia con el creador del memorable cómic medieval

17 ago 2016 . Actualizado a las 18:59 h.

Desvinculado hoy del mundo del cómic, Víctor Mora (Barcelona, 1931) se dedica a traducir textos del catalán al castellano, tras sufrir dos duros embates (un accidente vascular cerebral y un cáncer), un casi final «y renacimiento, no sé si milagroso, en alguien tan poco devoto», recuerda, como él. Hoy, con algunos problemas de oído, contesta a la entrevista por correo electrónico. Las nuevas tecnologías le sirven, además, para mantener vivo su compromiso político y social a través de un blog.

-¿Qué le pasó por la cabeza la primera vez que vio al Capitán Trueno sobre el papel, cuando lo vio publicado hace 55 años?

-Que Ambrós [Miguel Ambrosio Zaragoza] era un estupendo dibujante.

-¿Y qué piensa ahora cuando lo repasa?

-Que yo envejezco, pero el Capitán Trueno no.

-¿Qué cambiaría ahora de aquella historieta?

-No cambiaría nada, ni añadiría ni borraría nada.

-¿Y cree posible una serie tan larga como aquella si naciera ahora en el 2011, con las urgencias que hay para editar?

-Sería posible. La calidad no envejece.

-¿Se ve con ganas de volver a dibujar al Capitán Trueno, o a Jabato, o a Dick Turpin?

-Mi aniversario es el 6 de junio. Cumpliré 80 años. Por suerte, no lo necesito.

-Y si lo hiciera, ¿qué le inspiraría? ¿La crisis económica? ¿El descrédito político? ¿La globalización?

-Por suerte, repito, estoy al margen de esas contingencias.

-Con unos jóvenes hoy día expuestos a tantos mensajes, a la televisión, a los videojuegos, a Internet, ¿cree que les engancharía una serie como la de «Capitán Trueno»?

-Aún hoy se vende el Capitán Trueno... La calidad no envejece.

-¿Y cómo conseguiría que un chaval se leyese una historia de corte medieval?

-Si la historia medieval es buena, encuentra su público. Es cuestión de calidad, algo que se tiene, o no.

-Una confesión: ¿alguna vez se arrepintió de esa serie?

-Jamás, de verdad. Estamos hablando de todo lo firmado por mí [ha habido varios guionistas después].

-Hoy, leyendo las historias del Capitán, se ve que la serie ha envejecido muy bien, tanto por el dibujo, firme, intenso, como por el guión. ¿Dónde está la clave?

-La serie no ha envejecido. La clave es la calidad.

-Una de las frases que más se recuerdan del Capitán Trueno es «Santiago y cierra España». ¿No teme que hoy se le vea como un personaje franquista?

-Es cierto que el Capitán gritó esta frase histórica medieval, no es franquista para nada. El lamentable Franco vino mucho después, para desdicha de muchísimos españoles.

-Y teniendo en cuenta la frase anterior, podemos decir que hay algo de gallego aquí, ¿no? Por lo de Santiago...

-No me he parado a pensarlo, la verdad.

-Este año verá la luz la película, al fin, sobre esa historieta. ¿Ha tenido oportunidad de seguir el rodaje, con todos los cambios que ha habido, de director a actores?

-No he tenido ocasión de hacerlo, y estoy tan impaciente como muchos otros españoles.

-Y esa producción, ¿supone cumplir un sueño o es una etapa más?

-No tengo tiempo para muchas etapas más... Ojalá la película recupere como es debido la figura y el espíritu de nuestro Capitán Trueno, de todos los españoles.

-Otra referencia reciente: el cómic «El invierno del dibujante», de Paco Roca. Ahí aparece usted, junto a otros creadores, recuperando un episodio muy relevante de la historia del tebeo español. ¿Ha podido leerlo?

-El invierno del dibujante es un precioso cómic... Solo añadiré que el personaje Rafael González, un amigo pese a ser jefe [dirigió la redacción de Bruguera], tuvo un fin mucho más simpático, agradable y divertido de lo que se ve en el cómic. Esto no es culpa del excelente dibujante y guionista Paco Roca. La vida tiene esas cosas, de la información o no información... ¡No somos nada!

-¿Sería posible hoy volver a ver una época tan gloriosa del tebeo español? Con los Escobar, Cifré, Ibáñez, Vázquez...

-Depende del mucho talento y del dinero que se ponga en la cuestión, de la publicidad, de poner la bala en el blanco... Algo de calidad es siempre posible. Talento, algo siempre maravilloso, por lo escaso, y dinero contante y sonante.

-¿Se hacen hoy mejores o peores tebeos que hace 50 años? ¿O solo diferentes?

-Digamos que se hacen tebeos diferentes... ¿Donde están los tebeos de Milton Caniff, de Alex Raynond, de Frank Robbins, de Jesús Blasco, de Freixas...? Por solo nombrar unos cuantos.