«La favorita»: el amor y el barro apestan

Lanthimos hace una incursión en el cine histórico para ofrecer una visión descarnada de la corte inglesa del siglo XVIII

Lanthimos muestra a Ana Estuardo como una gotosa bulímica, insatisfecha e infeliz
Lanthimos muestra a Ana Estuardo como una gotosa bulímica, insatisfecha e infeliz

El griego Yorgos Lanthinos, que epató a las audiencias con las provocadoras, surrealistas, pero también algo tramposas Canino, Langosta y El sacrificio de un ciervo sagrado, hace su incursión en el cine histórico con una descarnada visión de la corte inglesa del siglo XVIII. En La favorita, el director ateniense muestra a la reina Ana Estuardo como una gotosa bulímica, insatisfecha e infeliz, dominada por su consejera favorita y amante, a la que, a su vez, también atormenta. De pronto, llega a palacio una criada que fue señora, ahora caída en desgracia, otra superviviente arribista que decide jugar también al juego de la posesión. Y, mientras franceses e ingleses se masacran en el campo de batalla, los cortesanos bailan sobre un suelo de mármol, decorado como un tablero de ajedrez o, más bien, de damas. Como el amor es tan turbio, las amorosas contendientes se bañan en lodo, chapoteando en una bañera, a lo muerte de Marat recreado por David.

Viendo La favorita es inevitable pensar en Eva al desnudo. Como el celebrado autor griego, muchos otros cineastas contaron antes historias amorosas de dominación; Losey, con El sirviente, por ejemplo. Lanthimos insiste en sus influencias loseyianas utilizando grandes angulares kubrickianos que, como espejos distorsionados, retuercen las escenas cotidianas de los salones reales. Y hay algo de Füssli en las iluminaciones nocturnas de los interiores palaciegos -magnífico el diseño visual del joven fotógrafo independiente Robbie Ryan- que marcan el aspecto demoníaco, entre la luz y la sombra de las almas y las velas. Y, aunque la mirada sardónica de Lanthimos nunca nos gustó demasiado, sí que es cierto que aquí su pulso narrativo vuela, en un crescendo brillante, tenso y finalmente angustiante.

Olivia Coleman encarna a la reina, conmovedora, infantil, golosa, maquillada como una muñeca, capaz de insondables abismos y estridentes alegrías. Rachel Weisz es la amante manipuladora, que tras un accidente, queda medio tuerta con un ojo tapado con encaje negro y una cicatriz que define su alma de superviviente. Y la joven elfo Emma Stone da vida a la inquietante nueva arribista. Las tres se debaten en duelo de amores erigidos y derrocados, en vertiginosa solución de continuidad, solas, en un mundo de hombres.

«LA FAVORITA» [«THE FAVOURITE»]

EE.UU.-Reino Unido- Irlanda, 2018.

Director: Yorgos Lanthimos.

Intérpretes: Olivia Coleman, Emma Stone, Rachel Weisz, Nicholas Hoult, Joe Alwyn, James Smith, Mark Gatiss.

Drama. 119 minutos.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

«La favorita»: el amor y el barro apestan