Disney modificará la muerte de la madre de Bambi en la nueva versión de acción real que prepara
CULTURA

Una guionista cree que la sensibilidad actual de los padres hace que no les muestren el clásico original a sus hijos, pero confía en poder actualizarla para llegar a las nuevas generaciones
03 oct 2023 . Actualizado a las 09:21 h.La compañía Disney modificará la escena que narra la muerte de la madre de Bambi en la nueva versión de acción real que prepara de su gran clásico de animación dirigido por David Hand en 1942. Hay un gran secretismo alrededor del filme, que está previsto que dirija la realizadora Sarah Polley y cuyo estreno está planificado para el 2025, y hasta se ha filtrado que podría ser un musical.
Quien ha lanzado la polémica es la guionista Lindsey Anderson Beer, que, en unas declaraciones al portal web Collider, admite que la sensibilidad de algunos padres —y también de algunos hijos— rechaza actualmente este tipo de tratamiento de la muerte que en otro tiempo se asumía con una mayor naturalidad. Y cree que ese es el motivo por el que hoy aquella vieja película no se muestra a los más pequeños, una razón que, asegura, justifica sobradamente la introducción de cambios en la nueva adaptación en marcha. «Creemos que hay una forma de actualizar Bambi para volver a darle vida para los niños de hoy en día, de una forma en la que se puedan sentir más identificados», asegura durante la entrevista.

«Lo que me parece curioso de Bambi es que siendo un clásico absoluto y un precioso poema de amor con una gran habilidad artística», valora la guionista, «hay una generación entera de niños que nunca han visto la película, a diferencia de La Sirenita o de Aladdin, lo que es una verdadera pena», lamenta. De ahí que crea necesaria una adaptación que actualice la película para las nuevas generaciones.
En realidad, el filme de David Hand recurre a una elegante elipsis para narrar la muerte de la cierva a manos de un cazador. Madre e hijo huyen por un paisaje nevado al saber de la amenazadora presencia del hombre. El cervatillo pierde a su progenitora en la carrera y entonces se oye un disparo. Cuando Bambi se ve a salvo llama a su madre en repetidas ocasiones, sin obtener respuesta. Emprende su búsqueda y es entonces cuando el padre, el Gran Príncipe del Bosque, sale a su encuentro, entre las sombras, y le da la fatídica noticia: «Tu madre no podrá venir ya más. Los hombres se la han llevado».
Beer no ha querido precisar si eliminarán la muerte de la historia, pero parecía apuntar a una modificación en la forma de presentarla. Y avanzaba que creían tener la fórmula para actualizar la historia de forma que los niños pudieran hoy acercarse al clásico sin que este perdiese su esplendor. La escena de la muerte, en todo caso, será alterada para adecuarla a las nuevas sensibilidades. Se ha hablado a menudo de lo mucho que ha traumatizado a varias generaciones de niños la dramática muerte de la madre de Bambi, como también la del padre en El rey León y la de la madre en Buscando a Nemo.
Es más, la película de Hand había sido usada para concienciar sobre el respeto a la vida animal. En el 2018 el juez Robert George condenó al cazador furtivo de Misuri David Berry Jr. a un año de cárcel, pena a la que añadió, en una curiosa sentencia, la orden de ver Bambi al menos una vez al mes en un intento de reeducación para que no reincidiese.
La película, que se estrenará en 2025 y probablemente será dirigida por la galardonada Sarah Polley, se basa en el clásico original de Walt Disney de 1942, dirigida por David Hand y basada en dibujos del artista de origen chino Tyrus Wong —que solo trabajó para la compañía entre los años 1938 y 1941— sirvieron de base para la animación de aquella película.
Este intento de Disney de suavizar Bambi no es un hecho aislado en un mundo que vive azotado por una oleada de pensamiento débil, acrítico, que en virtud de lo políticamente correcto se empeña en revisar el pasado con los ojos mansos del siglo XXI. Y es lo que llevó recientemente a HBO a retirar el filme Lo que el viento se llevó de su plataforma ante protestas que lo señalaban como racista, un aspecto que también llevó a los tribunales el cómic Tintín en el Congo y que hizo que escuelas de EE.UU. retiraran las novelas Matar a un ruiseñor y Las aventuras de Huckleberry Finn por «lenguaje xenófobo» —y que condenaría la mayoría de las películas del viejo Oeste—. Una misma oleada que llevó a la edición corregida de obras de Roald Dahl y Agatha Christie, ahora reescritas.