BALONCESTO / NBA
17 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Shaquille O''Neal y los Lakers de Los Ángeles disiparon cualquier duda, si es que todavía quedaba alguna. El mejor jugador de los play-off llevó a su equipo a su segundo título consecutivo, al principio de lo que en Estados Unidos se conoce ya como la primera dinastía del siglo XXI. Las cifras, además, marean: veintitrés triunfos en veinticuatro partidos, incluyendo la mejor marca de la historia en las eliminatorias (15-1). Para los Sixers, que no llegaban a una final desde 1983, el consuelo de ganar un partido en Los Ángeles, algo que no consiguieron ni Portland, ni San Antonio, ni Sacramento. Los Celtics de los sesenta, los Lakers de los ochenta, los Bulls de los noventa, y ahora de nuevo los Lakers. Nadie lo pone en duda si Jerry Buss, propietario del equipo, mantiene el trío que forman O''Neal Bryant -acaban contrato en el 20006 y 2005, respectivamente- y Jackson. Números espectaculares Treinta y cuatro puntos y 16.5 rebotes ha cosechado O''Neal de media en cada encuentro de la final, además de dominar los tableros a su antojo. Pero O''Neal, que mantiene unos espectaculares números desde su llegada a la NBA en 1992 -28 puntos y 13 rebotes de promedio-, ha conseguido sus mayores -únicos, por el momento- logros al lado de su actual técnico, Phil Jackson, el señor de los anillos. En once temporadas en los banquillos, el entrenador de los Lakers acumula ocho títulos, seis en compañía de Jordan y dos al lado de la pareja O''Neal-Kobe Bryant. Nadie ha conseguido tanto en tan poco tiempo, ni siquiera el mítico ex-entrenador de Boston Celtics Red Auerbach, quien necesitó permanecer dos décadas en los banquillos de la NBA para sumar once títulos. Además, como jugador, Jackson consiguió otros dos anillos. Maestro de la sicología De paso, Phil Jackson se ha quitado el estigma de que sus títulos han estado acompañados por el apellido Jordan. Dos de dos en Los Ángeles, al lado de O''Neal y Bryant, dos jugadores que hasta su llegada tampoco habían conseguido nada. Maestro de la sicología, en el haber del ex-entrenador de los Bulls, figura el haber zanjado un conflicto de egos que amenazó con socavar los cimientos de su plantilla. La relación de Jackson con los Lakers tiene además otras connotaciones: cerca de 1.500 millones de pesetas por temporada y un intenso affaire sentimental con la hija de Jerry Buss, propietario del equipo.