Las esperanzas lucenses

R. FERNÁNDEZ LUGO

DEPORTES

ATLETISMO

27 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

El Barcelona tiene a Rivaldo, Saviola y Kluivert; el Real Madrid a Zidane, Figo y Raúl, y el atletismo lucense también tiene su particular tridente: Alessandra Aguilar, María Abel y Alberto Álvarez. En ellos están depositadas las esperanzas de medalla en el Campeonato de España de Cross que se celebrará el próximo diez de marzo en Vitoria. La trayectoria del trío a lo largo de esta temporada invita al optimismo y así lo reconocen los protagonistas. Aguilar, que acaba de lograr el segundo puesto en el Nacional de Clubes de Cross, atraviesa un fenomenal momento de forma y confía ciegamente en sus posibilidades de éxito: «Voy a ir a por todas y no me conformaré con entrar entre las seis primeras, aunque este es uno de los objetivos prioritarios». Acabar entre las seis mejores significaría obtener de forma automática una plaza para el Mundial de Dublín. La cita de la capital irlandesa es el gran reto. Alberto Álvarez ha preparado a conciencia esta prueba y espera que desaparezcan las ampollas de sus pies que le relegaron a la decimoseptima plaza en el Nacional de clubes. «En Jaén no estuve a mi nivel, pero sigo pensando que mi objetivo es el Mundial y que puedo conseguirlo, estoy completamente convencido», afirma Álvarez, que también reconoce la dificultad de desbancar de los puestos preferentes a atletas del nivel de Alejandro Gómez, Fabián Roncero, Carlos Adán, Teodoro Cuñado, Chema Martínez... «la lista sería muy larga y por eso sé que será muy difícil», señala el atleta, que sueña con realizar una proeza y mejorar su última marca. «Las ampollas me impidieron aguantar el ritmo en las últimas vueltas», se sincera. El currículo de la internacional María Abel hace esperar que la atleta aspire a uno de los puestos de honor en el podio de Vitoria, sin embargo, las circunstancias no son las idóneas: «Espero encontrarme mejor que en Jaén, aunque más bien me lo tomo como una preparación para el Mundial de media-maratón del 5 de mayo». La paulatina especialización en las carreras de fondo de Abel le restan posibilidades en esta competición, aunque «cada carrera es un mundo». Podio lucense en Vitoria Las posibilidades de ver a dos atletas lucenses en lo más alto del podio de Vitoria no es algo descabellado. Abel y Aguilar tienen claras opciones de lograrlo. «Sería muy bonito», responde la primera. A la segunda no le importaría hacerse con otra txapela. La lograda en el Cross de Llodio se la regaló a su padre, pero «ésta sería para mí». El País Vasco es un lugar bendito para la atleta lucense, que espera repetir el éxito de entonces y brindar el premio a todo Lugo.