Makaay vivió con el Vitesse el debut del astro brasileño en la Liga holandesa El partido se jugó en 1994, lo ganó el PSV y «El Fenómeno» marcó el primer gol
01 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Es muy posible que Makaay, con 19 añitos, no supiese entonces ni que existía un equipo llamado Deportivo. Pero ya sabía un rato largo de fútbol, lo suficiente para entender que el delantero centro del conjunto rival no era uno más. Ronaldo, con sólo 17, sí sabía lo que era el Deportivo, porque allí jugaba un tal Bebeto al que había susituido en su debut con la canarinha, unos meses antes. Pero lo que estaba lejos de sospechar el brasileño era que el ariete holandés rápido y espigado que entró en los últimos compases de aquel partido se enfrentaría a él ocho años más tarde como pichichi de la Liga. El destino tiene estas carambolas. El día 28 de agosto de 1994, Ronaldo debutaba con el PSV Eindhoven en el campeonato holandés. Su equipo iniciaba el torneo en Arnhem ante un Vitesse en el que empezaba a despuntar el ariete del Dépor. Ronaldo, casi un niño de teta, había llegado con el papelón de hacer olvidar a un tal Romario al que el Barça acababa de ofrecer un contrato multimillonario. Fichado como el nuevo astro del equipo, fue titular con el PSV en su debut, y a los ocho minutos ya había marcado su primer gol en Europa para encauzar la victoria de los de Eindhoven, que ganaron 2-4. Roy asistía impasible desde el banquillo al nacimiento de El Fenómeno . «Yo no marqué en aquel encuentro -explica el deportivista-, pero la verdad es que había entrado al final y eran también mis comienzos en el Vitesse. Tenía 19 años y llevaba uno sólo en el club». En efecto, Makaay jugó los últimos compases del partido. Pronto se convertiría en la figura del Vitesse, esa misma temporada. En el duelo de vuelta tanto Roy como Ronaldo fueron titulares. El brasileño volvió a marcar y su equipo venció por un ajustado 3-2. El deportivista no olvida aquellos inicios. «Ronaldo es uno de los mejores -afirma-. Tuve la suerte de ver su debut en Holanda. Fue una casualidad. Es un grandísimo jugador que ya no tiene que demostrar nada». Ocho años después, los atacantes volverán a verse las caras en el apasionante Dépor-Madrid de mañana. Pero mucho ha cambiado su vida desde entonces. A uno, el fútbol lo ha distinguido con el título de campeón del mundo. A otro, actual pichichi de la Liga, lo ha consagrado como uno de los mejores arietes de Europa. Ronaldo, que no tenía dinero ni para unas zapatillas deportivas, no podía sospechar que Nike le ofrecería una fortuna por ponérselas, o que firmaría con el Barça un contrato mejor aún que el de Romario. Y Makaay no podía intuir que tomaría en el Dépor (no directamente) el relevo de un Bebeto que había dado la alternativa al carioca en la selección, o que compartiría vestuario con Mauro Silva, compañero de Ronaldo en el Mundial de 1994, o que El Fenómeno evitaría por los pelos a Van Gaal en el Barça, su entrenador en Holanda. Todo un círculo rocambolesco que presagia grandes emociones para mañana. Lesiones: Sí, pero lo de Ronaldo ha sido un poquito más fuerte. Yo tenía un problema en un tobillo para cuatro meses, y al final fueron justo cuatro meses. Ronaldo con sus rodillas es distinto Pero a Ronaldo hay que darle tiempo. Es uno de los mejores. Tuve la suerte de ver su debut en Holanda. Fue una casualidad. Es un grandísimo jugador, que ya no tiene que demostrar nada. Hay que darle tiempo. Y ya se está viendo: Lleva poco tiempo en el Madrid, y seguro que va mejor cada día. Él era más joven que yo. Él marco, no sé si metió uno o dos goles, pero lo que es seguro es que marcó.