Bailó al céltico Silvinho en una final paulista con 21 años, se llevó al córner a cuatro turcos en el pasado Mundial, y ensaya sus bicicletas a la espera del Deportivo.
01 feb 2003 . Actualizado a las 06:00 h.A Denilson le va el Betis. El brasileño es la alegría. Por eso, defiende un fútbol romántico, del que ya no se lleva. Una vez más, la pobreza y la calle fueron los padres del estilo brasileño. -¿Qué queda de aquel chaval que jugaba en el Ouro Verde, en Sâo Paulo? -Buff, hace doce años de eso. Pero te puedo decir que sólo quedan cosas buenas. En aquel campo de tierra de Diadema me saqué el miedo a jugar al fútbol. Me daban mucha leña . Me cosieron a patadas desde muy temprano. -Usted es aún un niño... -En cuanto a mi fútbol, sí. Es un estilo bromista, con mucha alegría, en la línea brasileña. -Pero en la de antes; ahora sólo Robinho (Santos) juega así. Y va, y dice que usted es su espejo. -Él sí me hace sentir mayor. Esto de que te tomen como ejemplo... Triunfará si tiene una familia que le ayude y no se deja influir mentalmente. -Otro que no se olvidará de usted es Silvinho. Lo mareó cuando él estaba en el Corinthians y usted en el Sâo Paulo. Incluso dijo que le había humillado. -A veces, haces un regate y ya te dicen que les humillas. Como aquellos cuatro turcos en el Mundial. Me preguntaron si estaba de cachondeo. Lo hice para aguantar el balón. -Le veo contrariado. -Es que no me gusta. Mi fútbol no le agrada a todo el mundo. No puedo dejar de hacer regates. No dejo que se olvide el fútbol alegría. -¿Le ha declarado la guerra al fútbol de las cavernas? -Cada futbolista tiene su modo de jugar. Está claro que los delanteros no manejarán la pelota con la misma soltura y las mismas intenciones que los defensas. -No vaya de diplomático. -Mira, lo que vale es la intención. Si sólo te quiere quitar la pelota, me parece correcto. Pero la mala leche no es el mejor camino. Si veo que vienen con mala intención, me cabreo y me peleo con el jugador rival, con el árbitro o con quien haga falta. -Ya lo ha demostrado, le acaban de caer cuatro partidos por liarse a gritos con un árbitro. -Eso no lo voy a comentar. No merece la pena. -Las patadas y las lesiones son el peaje que deben pagar jugadores como usted, Valerón, Robinho... -No quiero pensar que algún futbolista vaya a lesionar a un compañero, pero recuerdo la entrada de Peña a Valerón y te digo que es muy difícil que te quiten la pelota tirándose por detrás y por medio de una patada como aquella. -Parreira se ha vuelto a acordar de usted. De quien nadie se acuerda es de Mauro Silva. ¿Está pagando su renuncia a la Copa América? -La edad no tiene que ser un lastre para un jugador como él. No sé si la CBF le está pasando factura por aquello. -¿Cree que el Dépor se ha desinflado? -Bajó un poco el nivel, pero sólo es una mala racha. Además, jugamos en casa.