Argentina tiene nuevo «dios»

Arturo Lezcano González BUENOS AIRES

DEPORTES

Reportaje | El país de Messi encumbra al barcelonista y lo pone a la altura de Maradona tras su gol, repetido en televisión y analizado hasta el detalle por periodistas y aficionados

19 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Dos personajes no resisten comparaciones en Argentina: Carlos Gardel y Diego Armando Maradona. Algo cambió el miércoles con el gol de Lionel Messi al Getafe. A los argentinos les sobra espacio y les faltan adjetivos para explicar el hito del joven barcelonista. El eco mediático del gol retumba sin visos de que se vaya a apagar. En encenderse tardó muy poco. La selección argentina disputaba un amistoso contra Chile unas horas después del gol de Messi. Los futbolistas de la albiceleste lo vieron en la merienda previa al choque. En el hotel le preguntaron al seleccionador, Alfio Basile, cómo afrontaba el encuentro. Se limitó a decir: «Les pedí a los chicos que me hagan uno como el de Messi». Terminó 0-0. A esas horas, en las televisiones no se ofrecía el resumen del partido internacional: la estrella única era Lionel Messi, antes ídolo, ahora ya dios en un país que hasta el miércoles era monoteísta en lo referido al fútbol. Todas las cadenas emiten la secuencia sin cesar, con todo lujo de postproducción y análisis hasta el último pormenor. Un canal de noticias repitió el gol durante quince minutos, acompañado de alabanzas y comparaciones. Trasladando la célebre narración del periodista Víctor Hugo Morales en el Mundial 86, los periodistas se recreaban con el Maradona redivivo del Camp Nou. «¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto getafense?» declamaba el presentador emulando a Morales. «Barrilete cósmico II», titula el diario deportivo Olé, para reeditar el apelativo que el mismo periodista le impuso a Maradona. Hubo tiempo también para reproducir las narraciones españolas y compararlas con la de México 86. Hubo quien incluso aseguró que el gol era un homenaje de Messi al convaleciente ídolo futbolístico argentino. Mientras, Maradona vive en la clínica donde está ingresado la epifanía de un nuevo dios. Según sus allegados, vio el gol en televisión y lo disfrutó como un hincha más. Nada más se sabe. Desde la retirada del diez muchos han sido señalados como su sucesor, de Ortega a Aimar pasando por Riquelme. Pero ninguno se apuntó un tanto como el de Messi, según los analistas, celosos del mínimo detalle. Remató con la derecha en vez de con la izquierda, fueron once segundos de eslálon en lugar de diez, cinco rivales superados en vez de seis, era el Getafe y la Copa del Rey, y no Inglaterra y el Mundial, pero hay unanimidad a la hora de equiparar las jugadas. Incluso con sorna, como hace Héctor Enrique, el futbolista que siempre se jactó de haberle pasado el balón a Maradona, como hizo Xavi con Messi: «Quiero aprovechar para felicitar a Xavi por su asistencia. Es casi tan inteligente como yo, habría que hacerle un monumento». Prensa escrita La prensa escrita también reflejó el hito desde la comparación con Maradona y, en consecuencia, desde la admiración por un logro que parecía inalcanzable: «Messi lo hizo», apuntó La Nación para explicar la repetición. «Como en el 86», eligió Olé. Clarín buscó un perfil más local: «Puro potrero», en relación al fútbol de calle que ha hecho famoso al balompié argentino. Como reclamó un comentarista, muy metido en el papel: «Otro día histórico para nuestro país». En cualquier caso, en Argentina apuntan al destino. Por eso se ofrecen votaciones por Internet para elegir entre un gol y otro. Ahí gana Maradona por goleada. Será por la misma razón que emplazan a Messi a Sudáfrica 2010 para su instalación definitiva en la divinidad.