Vargas Llosa era ya un novelista consagrado, uno de los grandes nombres del bum de la literatura latinoamericana de los sesenta y setenta. Y en aquel 1982, Maradona empezaba a escribir los primeros capítulos de su leyenda. El autor de «La ciudad y los perros» supo verlo y lo dejó por escrito en uno de los artículos que publicó en La Voz durante el Mundial de España.
Todas las partes han pedido ahora la nulidad del proceso después de que la magistrada Julieta Makintach fuese recusada por participar en una miniserie sobre el juicio por la muerte del futbolista
El presidente del país dice ahora que las diferencias con el pontífice fueron «menores» y anuncia su participación en los funerales, mientras Argentina despide a Francisco como una de sus figuras más emblemáticas, a la altura de Maradona
Según el abogado que representa a las hijas del astro argentino en el juicio por su muerte, si le hubieran llevado a una clínica «le salvaban la vida», pero «no querían hacerlo» porque «ese era su deseo, quitarle la vida»