Messi marca al ritmo de los mitos

DEPORTES

En el año de su confirmación mundial, el argentino alcanza un promedio goleador de 0.78 tantos por partido, un registro solo superado por Puskas, Pelé, Muller y Romario

11 abr 2009 . Actualizado a las 18:49 h.

Lionel Messi va camino de hacer historia. Se dan todas las circunstancias. O, mejor dicho, las ofrece él en bandeja. Si ya resultó un niño prodigio desde su llegada a Barcelona, cuando aceptó someterse a un tratamiento endocrinológico en beneficio de su futuro como futbolista, y después se destapó como el cerebro de un Barça emergente y una selección argentina sub 20 ambiciosa, ahora confirma todo ese progreso con símbolos y números.

Respecto a lo intangible su entrega a los colores y su profesionalidad le han avalado como el sucesor de Maradona y el nuevo ídolo azulgrana en la era post Ronaldinho. Pero Messi sabe que en las fosas comunes del fútbol yacen astros caprichosos, insolidarios, entregados a los vicios del entorno y con sus estadísticas deportivas arruinadas por su falta de rectitud. Lionel Messi, por el momento, permanece incorrupto en este sentido. Es más, cada paso en su carrera lo es hacia su inclusión entre los grandes de la historia del fútbol.

Esta temporada, la de su confirmación internacional como líder del Barcelona aspirante a la Liga de Campeones y la Argentina candidata al Mundial de Sudáfrica, Lionel Messi se sitúa entre los futbolistas con mejor promedio goleador del mundo. Sin menoscabo de su generosidad con sus compañeros. A sus sesenta y cuatro pases de gol (siete de ellos con final feliz) ha sumado treinta y dos tantos en lo que va de curso, frente a los veintinueve que ha firmado su compañero de equipo Samuel Eto'o, presentado como imagen del goleador azulgrana por excelencia.

Pero Lionel Messi es algo más que eso. Con un promedio de 0.78 goles por partido esta campaña, se ha situado muy por delante de casi todos los grandes jugadores de la historia del fútbol, incluso mejorando las estadísticas de su actual seleccionador, Diego Armando Maradona.

Tan sólo Puskas (0.96 goles por partido), Pelé (0.92) y Muller (0.89) y Romario (0.79) superan al argentino que, por otra parte, está todavía en los comienzos de su carrera. De lo que no cabe ni la menor duda es de que el diez azulgrana ha añadido una importante faceta a su juego que aporta un valor añadido a su perfil como futbolista: la de goleador.

Después de su actuación contra el Bayern de Múnich, Messi se convirtió en el máximo goleador de la Liga de Campeones con ocho dianas en otros tantos encuentros. Ante los bávaros añadió dos tantos más a su cuenta y dejó atrás a futbolistas como Steven Gerrard (Liverpool) y Miroslav Klose, el delantero del Bayern que no actuó en el Camp Nou por lesión.

Messi abrió el marcador en el minuto trece de partido después de aprovechar una asistencia de Eto'o. También participó en el segundo gol, al ofrecérselo en bandeja al delantero camerunés, y en el cuarto, en el que habilitó a su compañero Thierry Henry pese a sufrir un codazo de Mark van Bommel. Messi anotó el tercer gol al aprovechar un pase de de Henry. Incrustado entre Breno y Lell, el argentino estiró la pierna derecha para enviar el esférico a la red, en el minuto 38. El futbolista argentino fue uno de los grandes protagonistas del partido porque en el minuto 19 fue objeto de un penalti que el árbitro no señaló.

Quizás ese encuentro sea en mejor resumen que se puede hacer del momento actual del argentino, que suma veinticuatro goles más en las otras dos competiciones que disputa junto a la Champions. Junto a Eto'o y Henry, forma el mejor trío atacante de Europa. Diecinueve goles entre los tres en la competición europea y 85 en total así lo atestiguan.