Sergio Scariolo, seleccionador nacional de baloncesto, comentó minutos antes de partir con el equipo rumbo a la localidad turca de Esmirna, donde España disputará sus primeros partidos del Mundial, que la «alegría está dañada por la lesión de Calderón», pero no «la ilusión y la confianza», que están «intactas».
«Tú puedes aceptar que un jugador esté en un momento difícil por su situación contractual, porque no esté jugando bien, pero te cuesta mucho asumir que un compañero tenga que salir del grupo por una lesión tras haber hecho la parte más dura, la de preparación, cuando llega lo más bonito, que es la competición», dijo el seleccionador.
Y remarcó: «Estamos todos cerca de José y la única forma que tenemos de recordarlo y tenerlo con nosotros es ir a tope y compensar con el esfuerzo su ausencia en la cancha», puesto que, dijo, «estamos hablando de uno de los jugadores con más talento del equipo, y una persona muy positiva dentro de nuestro grupo».
«Es un golpe muy duro pero intentaremos levantarnos y superar el último obstáculo que se nos ha puesto por delante», afirmó Scariolo.
La llegada de Raúl López
Sobre su sustituto, el base del Khimki ruso Raúl López, el seleccionador argumentó su decisión de incluir al jugador catalán «porque es el único jugador que está entrenando con su equipo desde hace dos semanas, y también jugando al baloncesto y compitiendo, algo importante considerando que tenemos dos días para poderlo poner en el equipo».