España pasa a octavos sin brillar

J.?M. Cortizas ESMIRNA/COLPISA.

DEPORTES

Acaba segunda de su grupo, evita a Estados Unidos hasta la final y mañana se juega el pase a cuartos con Grecia

03 sep 2010 . Actualizado a las 03:02 h.

La fortuna ha sonreído a España. La victoria de Nueva Zelanda sobre Francia y el triunfo español frente a Canadá provocó un triple empate del que salió beneficiada España, que jugará mañana contra Grecia en el cruce de octavos de final, tercera del Grupo C, y que evita así a Estados Unidos hasta una hipotética final. Si los de Scariolo superan a Grecia se enfrentarán en cuartos al vencedor del Serbia-Croacia.

Misión cumplida. Sin brillo, alejada de los titulares que acompañaron su triunfal gira de preparación, pero viva. España está ya en Estambul, sinónimo de octavos de final de un Mundial que en adelante ya no admite marcha atrás. La selección española ha pasado por todos los estados de un enfermo. Terapia de choque y constantes vitales recuperadas frente a libaneses y canadienses, choques en los que ha brillado Fran Vázquez (ha anotado los 19 lanzamientos a canasta que ha intentado).

Lo hacen, eso sí, aún blandos, casi siempre previsibles, con unos análisis que anuncian la inminencia de la anemia si no se toman cartas en el asunto.

Lo de ayer con Canadá fue como un encuentro furtivo, una cita que había que tachar del calendario. Sin más. Si su juego, entendido como la concreción de una filosofía, es cercano a lo visto, el sueño de las medallas se tornará voraz pesadilla. Si, como se espera, esta selección se transforma en cuanto percibe el aroma del podio, que cada cual aguante su vela ante lo que se le puede venir encima.

Lleva su seleccionador tildando las necesidades, destacando en negrita el sota-caballo-rey que, una vez mejorado, conducirá a los campeones a la justa reivindicación de su condición. No ha conseguido que sus piezas se muevan como quiere. A veces porque ya en el tablero pierden el norte, otras porque su sello figura en algunas aperturas que no han acabado de proponer la vía de juego idónea.

La obsesión defensiva parece haber cercenado la libertad. No acaba de cerrar bien su espacio aéreo España y a la vez ha visto abortados muchos de sus despegues. El polémico Rudy Fernández es casi el único exponente que ha crecido entre el quinteto de elegidos con los que Scariolo ha salido al claro de la selva. Rubio no sonríe. Navarro ha comenzado a racionar su presencia. Garbajosa mete lo que debe, pero minimiza la efectividad reboteadora. Y Marc Gasol tendrá algo que decir cuando sus compañeros recuerden que existe.

Toca mirar adelante. Hacerlo con un pulso cordial ante Canadá, en el que Rudy Fernández y Fran Vázquez se fueron a los 19 puntos y todos los jugadores acabaron repartiendo los minutos, es un buen modo de tener a la tropa lista. A ver si de cara a los octavos, además de camaradería, motivación e implicación, hacen de una vez acto de presencia argumentos elementales.