Los de Mourinho sufren para solventar un derbi en el que fueron muy superiores
04 ene 2011 . Actualizado a las 03:37 h.No hay un equipo en el mundo con mayor capacidad para explotar las debilidades del rival que el Madrid. Ayer exprimió la endeblez de un Getafe tan bonito como inofensivo. Cada error grueso de los de casa supuso un gol o una clamorosa ocasión para los de blanco. Sufrió innecesariamente el equipo de Mourinho para llevarse un derbi que debió haber liquidado sin problemas, porque los de Michel se decidieron por el intercambio de golpes y hay pocos jugadores con mayor pegada que Cristiano Ronaldo y Di María.
Aunque sea el portugués el que lidere el pichichi con suficiencia, es el argentino quien marca las diferencias y ayer volvió a demostrarlo. Suya fue la jugada del penalti y suyo también el pase perfecto que sirvió el 0-2 para Özil. Y cuando tocó achicar, el extremo llegó casi siempre para respaldar a un Arbeloa amargado por Gavilán.
Fue ese duelo en la banda derecha local el único favorable al Getafe. Miku y Del Moral apenas hicieron sufrir a la improvisada pareja de centrales. Pedro Ríos tampoco aprovechó las arrancadas de Marcelo, ayer mucho menos expeditivo de lo habitual.
En el centro del campo, Lass desterró provisionalmente a Khedira hasta que una tarjeta amarilla para el francés facilitó la entrada del alemán tras el descanso. Mourinho entendió que la amonestación era demasiado lastre para el encargado de sujetar a Parejo, que puso lo mejor entre los de casa, junto a un puñado de alocados arranques de Boateng. El ghanés resulta un futbolista tan divertido como impreciso. Un resumen de su equipo.
Aún no habían pasado diez minutos cuando Mané agarró a Di María, al que se le acababa el campo sin más opciones que la de comerse el balón. El argentino notó el contacto y le echó el teatro suficiente para que Undiano Mallenco señalara el punto de penalti. Cristiano convirtió el 0-1 y la cuenta la dobló poco después Özil, aprovechando un espectacular pase al hueco de Di María.
El marcador y los errores del Getafe parecían dejar sentenciado el derbi, pero una jugada individual de Parejo, que se coló sin problemas entre Lass y Arbeloa, volvió a darle vidilla al choque antes del descanso.
Expulsión de Arbeloa
La historia no cambió en el vestuario y el Madrid explotó de nuevo un error rival para abrir brecha antes de amagar con un suicidio deportivo. Codina regaló una contra con un mal despeje y Benzemá le puso a Cristiano el 1-3. Pero Arbeloa se buscó la expulsión y el Getafe volvió a recortar distancias por medio de Albín después de que Kaká pisara el césped por primera vez esta campaña. Los blancos pudieron pagar su soberbia, traducida en un clarísimo tres contra uno que nadie quiso rematar. Pero el Getafe no dio para más y la Liga sigue siendo cosa de dos.