El Dépor salta sin red en Riazor

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

Se cita con una nueva resurrección ante un rival de postín, el Villarreal, tercero tras Barça y Madrid

13 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Huele a partido grande. Cuarto por la cola, el Dépor se resiste a volver a hincar la rodilla y a caer a puestos de descenso. Tras siete partidos sin conocer la victoria, el desafío de esta tarde tiene enjundia. Como el partido de Riazor no comenzará hasta las siete de la tarde es seguro que el balón comenzará a rodar con los coruñeses en una de las tres últimas plazas. Solo le vale ganar o empatar frente al poderoso Villarreal. La derrota le reabriría las puertas del infierno, pues juegan entre sí el Levante y el Almería, sus inmediatos perseguidores a uno y dos puntos, respectivamente.

El Dépor caminará así por el alambre que une el miedo y la esperanza. Del éxito de sus equilibrios dependerá el ambiente que se respirará en el partido. A lo mejor todo acaba en una explosión de alegría por zanjar la racha negativa del equipo o quizá una sinfonía de silbidos tras un nuevo suspenso.

Pese a la fortaleza del rival, existen señales para la esperanza. La primera resurrección deportivista en esta Liga, allá por la novena jornada, había comenzado también frente a un rival en racha, el Espanyol, que lleva toda la temporada en puestos europeos. Pero pisó Riazor y recibió tres goles en una tarde de abrazos.

Filosofía Barça

El Villarreal también disfruta de una temporada de campanillas, aupado a la tercera plaza y hasta con la intención de desbancar al Madrid del subcampeonato. Hasta el propio Lotina aseguró ayer que su juego es, en cuanto a filosofía, la propuesta más parecida al fútbol de asociación y calidad con que encandila el Barcelona. Sus delanteros Nilmar y Rossi se confirman, además, como el tercer ataque más demoledor de la Liga.

El mayor éxito del Submarino Amarillo radica en el temor que ha sido capaz de despertar en sus rivales. Ya no solo el Levante, que el pasado fin de semana se llevó el triunfo del Madrigal, sino al mismísimo Valencia no le dolieron prendas en alinear a tres centrales para tratar de frenar al equipo entrenado por Garrido.

La propuesta deportivista pasa, en cambio, por un cambio de sistema. Tras el 5-2-2-1 de Getafe llega el 4-3-1-2. En lugar de acumular futbolistas justo por delante de Aranzubia, Lotina prefiere ahora poblar el mediocampo y el ataque con jugadores de brega. El Dépor vuelve a la defensa de cuatro con Morel como gran novedad por la izquierda. El internacional paraguayo disputó su último partido el 5 de enero en Riazor contra el Córdoba, aunque no juega en Liga desde el pasado 3 de octubre.

Por delante, tras el experimento fallido de los dos pivotes en Getafe, regresa el triple mediocentro formado por Juan Rodríguez, Rubén Pérez y Antonio Tomás. Solidez y consistencia garantizadas, queda por ver la capacidad de generar juego. Esta tarea parece reservada a Juan Domínguez, por fin adelantado a la mediapunta después de que su entrenador se cansara de defenderlo como mediocentro.

A la espera de que Lotina dé la alternativa a los refuerzos, Riki y Adrián formarán una novedosa dupla de atacantes, si no en cuanto a nombres, sí por sus posiciones. Se espera que ambos jueguen en paralelo, con el fin de fijar a los centrales del Villarreal, aunque en los contragolpes también usarán las bandas como improvisadas autopistas hacia la portería del lucense Diego López.