Y Salomão no estaba roto

Pedro José Barreiros Pereira
p. barreiros A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

30 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Salomão acude al rescate. Apenas un par de días ha durado en la enfermería el portugués, que de baja segura con una más que probable rotura muscular pasará, salvo sorpresa, a formar parte del equipo titular contra el Girona. No hay baja ni descanso para él, tan necesitado como está el Dépor de su velocidad y sus diagonales. Los malos augurios de ayer, cuando su ausencia se presentaba como segura, se esfumaron tras la resonancia a la que se sometió. La prueba médica no reveló rotura fibrilar alguna y al jugador, que había recibido tratamiento de fisioterapia, hasta le remitió el dolor.

La mejoría fue de tal calibre que el futbolista se entrenó ayer con normalidad junto a sus compañeros. Se examinó en los rondos y corrió como ninguno en la pachanga. Ni siquiera se retiró por precaución a los vestuarios en las acciones de estrategia que probó su entrenador. Se pasó hora y media escrutado por la atenta mirada de los servicios médicos del Deportivo al completo. Arriaza, Martín Acero y Barral acompañaron ayer al otro lado de la valla a Lariño, el único que se puso el chándal. Todos acudieron a ver el milagro de Salomão.

El jugador portugués había pedido el cambio poco antes del descanso contra el Cartagena. La primera exploración en el vestuario había confirmado todos los síntomas de la típica rotura fibrilar: el jugador había sentido un pinchazo en su pierna en pleno esfuerzo, sufría un intenso dolor agudo y no podía completar determinados gestos sobre la camilla.

Un velocista

De complexión delgada, liviano pero fibroso, Salomão es todo un velocista, un jugador de características similares a las de Riki, por lo que, al igual que el madrileño, parece propenso a este tipo de dolencias. Así, como había terminado con molestias sus últimos partidos, el cuerpo técnico deportivista permanecía especialmente atento a las sensaciones del jugador para evitar que sufriese una lesión de gravedad.

El parte médico ofrecido ayer se refiere a una sobrecarga mecánica en la región pectíneo-aductora de su cadera derecha. Al parecer, el futbolista cuenta con algún problema en la inserción entre los músculos aductores y los del pubis. En el entorno del futbolista se asegura que se trata de unas molestias prácticamente cotidianas, pues las padece por igual en la competición que después de permanecer un largo rato sentado. Sin embargo, aseguran, igual que ese dolor llega, se va.

Cedido por el Sporting de Portugal hasta final de temporada, dos meses de competición han bastado a Salomão para convertirse en insustituible en este Dépor, donde solo Pablo Álvarez o Saúl, ambos recién recuperados de sus respectivas lesiones (aunque el primero finalmente ni siquiera entró en la convocatoria), disponen de unas características similares. Salomão comenzará ahora un trabajo preventivo en el pubis para evitar que sus molestias aumenten, pero mientras su menudo cuerpo aguante, seguirá jugando.