Oltra como jugador, Saúl y Bodipo se enfrentarán al club en el que militaron
19 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El partido de mañana contra el Elche no se convertirá en uno más para tres componentes de la plantilla deportivista. Oltra regresa como entrenador rival al estadio donde jugó en la temporada 1995-96 en Segunda B. Junto a él vuelven Bodipo, que la pasada campaña militó cedido en una plantilla que se quedó a un solo paso de ascender a Primera División, y Saúl, brillante durante los dos años que vistió la camiseta franjiverde, pero al que perjudicó el culebrón de su salida rumbo a A Coruña.
En Elche recuerdan al actual técnico deportivista como un futbolista que no brillaba en exceso, pero que se ganó el aprecio de la afición. En una entrevista a La Verdad, Oltra reconoció que es un club al que le guarda un cariño especial. «Esa temporada estuve muy a gusto, a pesar de que jugué poco. Llegamos hasta el final del play off de ascenso, pero nos apareció ese súper equipo que era la Unión Deportiva Las Palmas y nos frustró el sueño del ascenso», recordó.
Desde el banquillo del Dépor, el valenciano se sirvió en el entrenamiento de ayer de los conocimientos de Bodipo para preparar junto a sus futbolistas las jugadas de estrategia que planteará mañana en el estadio Martínez Valero. «Tanto como un informe no me ha hecho, pero sí me ha matizado algunas cosas. Le he dicho antes de comenzar a trabajar que si había alguna cosa que decía yo y que no era correcta o que él quería añadir algo, o aportar, o entendía que podía ser importante en el aspecto ofensivo o defensivo del rival, que nos lo comentara. Y lo ha hecho y siempre son de ayuda estas informaciones para sacarle partido y conocer mejor al rival», reconoció ayer el técnico.
Altas expectativas
Bodipo llegó cedido al próximo rival deportivista la pasada campaña como fichaje estrella, pero no cumplió las expectativas. Las lesiones le impidieron disputar nada más que 24 partidos, más de mil minutos de juego, pero solo marcó dos goles. Su expulsión en Granada, en el partido de ida de la eliminatoria final por el ascenso, cuando estaba calentando en la banda, se convirtió en un triste epílogo de su paso por el equipo levantino.
La vuelta de Saúl tampoco despierta grandes recuerdos en Elche, de donde salió por la puerta de atrás. Aunque el jugador no espera un mal recibimiento por parte de la afición local, el caso es que aún le achacan la indefinición que mantuvo con su antiguo club mientras negociaba su llegada al Dépor. Incluso se acuerdan de que el asturiano aprovechó un día libre para viajar a A Coruña y pasar un reconocimiento médico. «Aquello fue una anécdota, porque a mi no me influyó mucho, fue más desde el punto de vista de la prensa, por el follón que se montó», dijo Saúl.